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Alex Lequio se va a estudiar fuera

Ana Obregón: “La partida de mi hijo me ha roto el corazón”

Septiembre 14, 2010

Sorprenden, sin embargo, las ausencias de Alessandro Lequio. El falso conde parece estar mucho más pendiente de que no le quiten el sitio en televisión que de realizar tareas como padre. Y eso no significa que no se ocupe y preocupe de la educación del adolescente, sino que carga y descarga toda la responsabilidad sobre una Ana García Obregón que no da abasto.

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Estos están siendo los días más tristes para Ana García Obregón. La partida de su hijo a los Estados Unidos de América para empezar los estudios superiores, le ha dejado algo desubicada. A pesar de que ella le acompañó en sus primeros días fuera de casa, dejar a su vástago en un país desconocido preocupa e incluso incomoda. No es para menos, Álex para ella es uno de sus principales baluartes. Con él ha vivido los momentos clave de su trayectoria. Ana ha llorado en su hombro, se ha reído con él y, quizás, ha aprendido a valorar la vida de otra forma, desde otra perspectiva. Sobre su pequeño –que ya ha cumplido los dieciocho años- hace mucho que tendió la manta de la sobreprotección. Es prácticamente imposible acceder a él. Ana es una madre coraje.
Y hace bien, es preferible que evite a los medios de comunicación sobre todo porque a veces es mejor huir de tentaciones. No debería seguir los pasos del hijo de Antonia Dell’ Atte que se sentó en un programa de televisión a cambio de una importante suma de dinero: “Mi hijo es una parte insustituible en mi vida. Es lo más importante para mí, por eso el que se haya ido tan lejos es como si me hubieran arrancado una parte de mi corazón. Eso sí, sé que es lo mejor para él y que acabará haciendo lo que más le apetezca”, me confesó durante una conversación telefónica horas después de aterrizar en España. En Estados Unidos Ana también ha tenido que reunirse con un importante canal de televisión, interesado en sus servicios como conductora de shows televisivos. Quién sabe si finalmente nuestra celebérrima actriz acaba cruzando el charco definitivamente para reconquistar una América que ya le conoce.
¿Dónde está el padre?
Sorprenden, sin embargo, las ausencias de Alessandro Lequio. El falso conde parece estar mucho más pendiente de que no le quiten el sitio en televisión que de realizar tareas como padre. Y eso no significa que no se ocupe y preocupe de la educación del adolescente, sino que carga y descarga toda la responsabilidad sobre una Ana García Obregón que no da abasto. Molesta que se golpee el pecho para ensalzarse como padre responsable y dicharachero cuando Ana ejerce –aunque ella lo oculte-, de madre, padre y Espíritu Santo. ¡Qué morro!