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Posará el lunes ante los medios de comunicación

Ana Obregón apura los últimos días junto a su hijo

Junio 16, 2010

Está imparable. Ahora es imagen de Arkosol, un producto que ayuda a broncear la piel de una forma sana y cuidada. Ana Obregón posará para los medios de comunicación en Santa Eulalia del Río.

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El hotel Aguas de Ibiza ha tendido sobre la blanca arena de Eivissa sus mejores alfombras rojas. El próximo lunes, la actriz Ana García Obregón posará, cual Venus salida del mar, en su cuasi olvidado posado veraniego. Un multitudinario acto organizado por Sonia Sánchez, al mando de El Acanto Producciones, una de las mejores y más cuidadosas agencias de comunicación, en el que la Obregón mostrará, tras años de altos y bajos, su espectacular anatomía. Será una de esas jornadas para recordar in eternum. De hecho, Ana promete entregarse a la prensa y realizar cuantos reportajes sean necesarios para demostrar que sigue siendo la misma que, durante los veranos de la década pasada, nos hacía vibrar con unas medidas de infarto y una desbordante simpatía. Sin embargo, mucho han cambiado las cosas desde aquella época. En la actualidad, Ana ha escogido un espectacular resort en la playa de Santa Eulalia del Río, y no el que nos tenía acostumbrados en la menos masificada Mallorca. Tampoco estará su hijo Álex junto a ella, ni ningún maromo con ansias de protegerla. El motivo de tan importante acontecimiento no es otro que presentar, por todo lo alto, las milagrosas pastillas Arkosol con las que se consigue un bronceado rápido y eficaz. Lo cierto es que Anita consume estos días todas las que puede para lucir una piel casi dorada en su encuentro con los medios de comunicación. Habrá sorpresas, aunque conociendo a la Obregón no es cosa extraña. Ana tiene poder de persuasión, y la cita promete convertirse en un incesante goteo de fotógrafos y periodistas con ganas de conocer e inmortalizarla sobre las olas del mar.
 
Se va a estudiar fuera
 
Hasta que llegue el momento del posado, Ana Obregón está aprovechando al máximo sus días en la Isla Blanca. Adquiere nuevos modelitos, se tuesta al poco sol que luce en la isla, y recuerda los días de vino y rosas que vivió junto a su hijo, todo un hombretón. La actriz no puede ocultar su tristeza y no duda en halagar a su hijo a diestro y siniestro. El jovencito, muy astuto y gran estudiante, se irá el próximo curso a un importante colegio mayor de Estados Unidos donde continuará su formación cultural. Insisten en que Ana lo pasará francamente mal con la ausencia de su vástago, por eso viaja constantemente a Mallorca, donde se encuentra él junto a unos amigos, para verlo, abrazarlo y conversar con él. Al fin y al cabo sigue siendo madre.
 
Por Saúl Ortiz (saul@extraconfidencial.com)