Menú Portada
El particular ´cambio tecnológico´ de un Ayuntamiento de Madrid que coincide con otros 2 millones destinados a su página web

Ana Botella se gasta 5 millones de euros en alquilar 7.560 ordenadores personales y 1.620 monitores

Enero 21, 2014
pq_939_ana-botella.jpg

La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, continúa su huida hacia adelante a poco más de un año para la siguiente cita electoral. Tras su última “metedura de pata” en sus declaraciones sobre los sucesos que acaecían en el barrio burgalés de Gamonal, esta semana ha buscado el lado más amable de los noticieros aprobando que el líder  sudafricano Nelson Mandela, recientemente fallecido, sea recordado en las calles de Madrid dando su nombre a una vía, espacio público o instalación municipal. Una decisión que no oculta la realidad de una ciudad endeudada y con grandes críticas por la caída en la prestación de servicios esenciales. El proyecto de presupuestos del Ayuntamiento de Madrid para 2014 anunciaba a finales de 2013 que el ejercicio presente contemplaría una reducción de 870 millones de la deuda, hasta alcanzar los 6.204 millones a finales de 2014, situándose todavía en máximos históricos. Ahora, el Ayuntamiento de Madrid busca saldar su ingente deuda con España, con Europa y con los proveedores. Sin embargo no por ello cesa de adquirir más compromisos y obligaciones que aumentan el capítulo de gastos del cabildo madrileño. La última adjudicación que prepara Ana Botella podría ser entendida como un ‘cambio tecnológico’, desvirtuando el componente económico de tal término. Según la ciencia económica, un ‘cambio tecnológico’ es todo aquel cambio en la producción (mejora de maquinaria, nuevas fuentes de energía…) que genera un aumento de la producción superior al incremento de los inputs (factores de producción y recursos empleados en el proceso productivo para ser transformados), esto es, producir más con menos. Con esta licitación, Ana Botella, hace justo lo contrario: exprime al máximo el factor capital (5 millones de euros) para conseguir el producto final (7.560 ordenadores y 1.620 monitores).

Con opción a compra

De acuerdo con el anuncio publicado en el BOE a 16 de enero de 2014, el Organismo Autónomo de Informática del Ayuntamiento de Madrid resolvía publicar “la convocatoria para la adjudicación, por procedimiento abierto, del contrato de suministros denominado: Arrendamiento con opción a compra de 7.560 ordenadores personales de sobremesa y 1.620 monitores, destinados al Ayuntamiento de Madrid”. El valor estimado del contrato, 4.822.735 euros, será distribuido en 5 anualidades pero su plazo de ejecución será de 48 meses.

El procedimiento abierto y de tramitación ordinaria beneficiará a la empresa seleccionada con la cuantía del contrato. El precio del mismo asciende hasta los 5 millones de euros debido a los precios máximos de las unidades: 12,4 euros al mes para los ordenadores y 6,2 euros al mes para los monitores, sin contar con el IVA. Sin embargo, si realizamos las operaciones pertinentes (multiplicar el número de unidades por su precio y los meses de ejecución) el resultado total sería de 4.981.824 euros (sin aplicar el IVA). Las cifras no casan.

La valoración económica será el criterio valorable con mayor peso para adjudicar el contrato, por lo que se espera que el Ayuntamiento madrileño pueda aclarar la dotación del convenio en cuanto al importe destinado. También se evaluarán otros criterios no valorables en cifras y porcentajes como la ergonomía, el diseño, la accesibilidad, la robustez, la funcionalidad, menús de configuración, calidad de audio, variación técnica o prestaciones adicionales. Así hasta llegar a 7.560 ordenadores valorados en 5 millones de euros. Saliendo la unidad a 661,38 euros. Un concurso más que polémico que se une a las críticas por gastarse 2 millones de euros en renovar la página web del consistorio.

La pregunta es, ¿son realmente necesarios estos equipos en la casa consistorial madrileña? ¿Están tan obsoletos los equipos antiguos que exigen esta actualización? Teniendo en cuenta el vertiginoso ritmo de sustitución, ¿qué se hará con los ordenadores una vez queden desfasados?