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Paros en contra de un ERE que afectará a 1.134 trabajadores de una plantilla de 6.000

Ana Botella se gasta 17 millones de euros en una plataforma informática mientras los madrileños sufren una huelga indefinida de limpieza motivada por sus recortes

Noviembre 5, 2013

En total se destinan 16.858.921 euros para el “contrato mixto de servicios y suministro para la provisión/desarrollo, soporte y mantenimiento de la plataforma Informática Madrid Inteligente (MINT)”
Las empresas adjudicatarias de los servicios de jardinería y limpieza justifican los despidos por los recortes impuestos por el consistorio madrileño en los nuevos contratos
Hace apenas una semana, el presidente de Madrid Destino abandonó a la alcaldesa para incorporarse al Ministerio de Asuntos Exteriores


Ana Botella no deja de ser noticia. Aunque aún estará teóricamente otro año y medio en el cargo, la alcaldesa no elegida por los madrileños va a dejar una difícil herencia para los ciudadanos de la capital de España. La deuda titánica del municipio que pesa como una losa sobre sus gestores y habitantes -22.663 millones de euros en el segundo trimestre de 2013 representa un crecimiento del 23,4% respecto al mismo periodo de 2012- habla de los tiempos convulsos que vive la mujer de José María Aznar. El suceso ya no es noticia tan solo para unos ciudadanos exasperados con la política de recortes y austeridad que se ejecuta sin obtener beneficio alguno, sino que ahora, los propios miembros de su gobierno aprovechan el mínimo resquicio para abandonar el barco y poner pies en polvorosa. Caso, por ejemplo, del presidente de la sociedad municipal Madrid Destino, Fernando Villalonga, quien deja el consistorio capitalino –al que había llegado de la mano de Botella– para incorporarse al Ministerio de Asuntos Exteriores. La alcaldesa más polémica de España pierde así a un peso pesado de su Ejecutivo.

Quizás uno de los motivos que haya llevado a Villalonga a tomar las de Villadiego sean los continuos problemas que rodean al Ayuntamiento de Madrid. Además de la deuda, la alcaldía vive días adversos con la pérdida por cuarta vez de la opción albergar unos Juegos Olímpicos, los datos que muestran una caída en picado del turismo, la subida de tasas en el aeropuerto de Barajas, la crisis de la compañía de bandera Iberia, y como no, los habituales recortes que se dejan sentir especialmente en la limpieza y mantenimiento de las calles. 

El “exceso de limpieza” de la alcaldesa

La realidad es que mientras el turismo huye de la capital (y se dispara en Barcelona), desde ayer los madrileños y visitantes tienen un nuevo gran problema, la huelga indefinida del personal de limpieza y jardines. Un paro que es el resultado del ERE de 3 de las 4 empresas que tiene contratadas el consistorio Madrileño (FCC, OHL y Sacyr) para realizar estas tareas y que afectará a 1.134 trabajadores en una plantilla que ronda las 6.000 personas. Todo ello además de rebajas de sueldo que llegarían hasta el 40% en unas nóminas de oscilan entre 600 y 1.200 euros mensuales. El motivo que alegan para el despido es el nuevo contrato a la baja negociado con el Ayuntamiento, con el que el trabajador pierde y también el ciudadano que verá recortado unos servicios tan básicos que para Botella son excepcionales. “Nos hemos acostumbrado a un nivel de limpieza muy alto que nos estamos esforzando en mantener“, comentó la alcaldesa hace 3 semanas, una realidad que sólo ve ella y su círculo más cercano.

Millones para la plataforma informática

Mientras se gestaba este paro indefinido, el BOE publicaba el pasado 21 de octubre la “Resolución del Organismo Autónomo Informática del Ayuntamiento de Madrid por la que se hace pública la convocatoria para la adjudicación, por procedimiento abierto, del (…) contrato mixto de servicios y suministro para la provisión/desarrollo, soporte y mantenimiento de la plataforma Informática Madrid Inteligente (MINT), de soporte a los contratos integrales de servicios públicos urbanos, para el Área de Gobierno de Medio Ambiente y movilidad del Ayuntamiento de Madrid”. En total y según el anuncio de la Administración Local, el contrato tendrá un valor estimado próximo a los 17 millones (16.858.920,76 euros).

Nadie va a poner en duda la importancia de la tecnología, pero lo llamativo es Ana Botella destine esta cantidad ingente de dinero mientras se abandonan servicios más básicos, ya no sólo la limpieza sino también la asistencia a mayores entre otros. El cabildo madrileño debería empezar la casa por los cimientos y solventar los innumerables problemas que se agolpan a las puertas del Palacio de Comunicaciones de Madrid antes de invertir millones en tecnología. Y es que una “cup of café con leche” en una Plaza Mayor sucia, no es muy “relaxing”.