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Carabanchel, Hortaleza y Barajas, los "agraciados"

Ana Botella está que lo tira antes de irse: aprueba en una semana un gasto de 166.413 euros para fiestas en tres distritos madrileños

Abril 15, 2015

Después de años de críticas por falta de mantenimiento en calles o disminuir los presupuestos de limpieza y de recogida de basuras, la alcaldesa de Madrid, que sustituyó a Alberto Ruiz Gallardón en diciembre de 2011, busca despedirse de su puesto con un festival de gasto, completamente ajeno a las necesidades reales de los madrileños

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Esta Semana Santa los vecinos de Madrid no pudieron ver a su alcaldesa acompañando alguna de las famosas procesiones que recorren las calles de la capital de España. Fue en Málaga donde Ana Botella, acompañada de otro ex alcalde madrileño, José María Álvarez del Manzano, hizo acto de presencia, para despedirse de la Virgen de la Paloma, donde el Ayuntamiento de Madrid ostenta título de Hermano Mayor Honorario. Seguramente, en la Costa del Sol descansaría de todo el maratón de inauguraciones que realizó el día 30 de marzo, ya que desde el martes 31, cuando se convocaron las elecciones locales, todos estos actos quedaron prohibidos hasta después de los comicios.

En una misma jornada, Ana Botella acudió a la presentación de la Unidad de Reanimación Extracorpórea del Samur-Protección Civil, a la entrega de los nuevos vehículos y material del Cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento y visitó también las obras de remodelación de la Plaza Mayor. Curiosamente, su último acto tuvo lugar en este emblemático lugar de Madrid por el que será recordada, para muchos. La frase “Relaxing cup of café con leche in Plaza Mayor” -pronunciada por Ana Botella ante los miembros del Comité Olímpico Internacional (COI), en Buenos Aires cuando defendía la candidatura olímpica de Madrid-, es sin duda uno de los episodios más bochornosos de su pase por la alcaldía tras sustituir a Alberto Ruiz Gallardón en diciembre de 2011. Aunque los madrileños han tenido que aguantar mucho más en estos más de tres años de mandato.

Miles de euros en fiestas en barrios abandonados a su suerte

Con la gran expansión urbana, especialmente en la posguerra, Madrid se anexionó toda una serie de pequeñas poblaciones que hoy son barrios de la capital. Vallecas, Vicálvaro, Barajas, Carabanchel, Fuencarral… son algunos de los ejemplos de barrios periféricos donde especialmente se han multiplicado las críticas a la alcaldía y a Ana Botella por la sensación de abandono.

Con unas Juntas de Distrito formadas según los votos totales de la ciudad (en Barcelona están compuestas según los resultados electorales de cada distrito) y manejando entre todas tan sólo el 11% del presupuesto municipal, la gestión de sus recursos y necesidades depende directamente del Ayuntamiento. Y este, con un record de endeudamiento tras las faraónicas obras de Alberto Ruiz Gallardón aplicó la tijera especialmente en estos distritos.

Pero Ana Botella, que parece dispuesta a boicotear la campaña de Esperanza Aguirre como candidata al consistorio madrileño, tras recortar en servicios básicos como basura o limpieza y abandonar durante años el asfaltado de calles y reparación de aceras (redujo el presupuesto en un 41%), ahora quiere despedirse a lo grande.

En los días previos a la Semana Santa aprobó tres licitaciones para fiestas en distritos madrileños. En concreto, 51.460 euros para las Fiestas de San Isidro en el distrito de Carabanchel, otros 79.500 euros para las Fiestas de la Primavera del Distrito de Hortaleza y por último 35.453 euros para las Fiestas de la Primavera de Barajas. En total, 166.413 euros, que bien podrían haberse destinado a las verdaderas necesidades de los madrileños.