Menú Portada
Adjudica a Correos y Telégrafos un contrato de 24 meses por 29,6 millones de euros al año

Ana Botella destina más de 81.000 euros diarios para los envíos postales del Ayuntamiento de Madrid

Enero 22, 2013

El contrato incluye dos lotes: uno, destinado a la entrega de la correspondencia ordinaria, publicorreo y buro fax y un segundo destinado a la correspondencia certificada y las notificaciones administrativas
Una de las razones esgrimidas para aceptar la oferta de Correos es tener un “inferior parámetro de devolución de objetos postales no entregados” algo importante en las notificaciones de multas o pagos de impuestos
El contrato puede prorrogarse automáticamente una vez cumplidos los dos años de vigencia

Normal
0

21

false
false
false

ES
X-NONE
X-NONE

/* Style Definitions */
table.MsoNormalTable
{mso-style-name:”Tabla normal”;
mso-style-parent:””;
line-height:115%;
font-size:11.0pt;”Calibri”,”sans-serif”;}


Como se las gasta Ana Botella; mejor dicho, como se las gasta a costa de los impuestos de los madrileños. Si una cosa queda más que clara en su gestión de poco más de un año en el Ayuntamiento de Madrid es su gusto por las polémicas, ya vengan de fuera y especialmente las que suscita con sus decisiones. La última, cuando aún no se ha apagado el fuego interno en el consistorio madrileño por el cese de Miguel Ángel Villanueva de su cargo de vicealcalde tras la tragedia del Madrid Arena, la ha tenido con las Nuevas Generaciones de su partido. Y es que la alcaldesa de la capital de España ha declarado ser partidaria de suprimir las “juventudes de los partidos”. Contestada por casi todos, quizá la respuesta más dura ha sido la realizada por el presidente de Nuevas Generaciones del Distrito de Villaverde, Antonio José Mesa, que le ha recordado, en una carta abierta, que su yerno, Alejandro Agag, “que hoy es un próspero hombre de negocios“, fue miembro del Comité Ejecutivo Nacional de Nuevas Generaciones del PP.

Pero mientras tanto, lo que continúa es su polémica gestión económica, con recortes por un lado y contratos millonarios por otro. El más reciente, la adjudicación de los “servicios postales para el Ayuntamiento de Madrid y sus Organismos Autónomos” por el que pagará 29,6 millones de euros al año, durante dos ejercicios. Es decir, 59,2 millones de euros.

Todo para una sociedad Estatal

Un contrato, distribuido en dos lotes. Uno, destinado a la entrega de la “correspondencia ordinaria, publicorreo y buro fax”; el segundo se incluye “la correspondencia certificada, notificaciones administrativas, paquetes postales, telegramas, apartados de franqueo en destino y otros servicios postales”. Al final, el Organismo Autónomo Informática del Ayuntamiento de Madrid se decantó por la oferta de la Sociedad Anónima Estatal Correos y Telégrafos, frente a la presentada por la sociedad privada Unipost.

Las razones esgrimidas por el Ayuntamiento de Madrid han sido especialmente las económicas (rebajando un 1% el precio más Correos que Unipost en el lote de correo ordinario, y un 10% en el de correo certificado y notificaciones administrativas), aunque también Correos se compromete a realizar 3 recogidas y Unipost sólo 2. Pero también se destaca que en la Sociedad Estatal “es inferior en el parámetro de devolución de objetos postales no entregados tanto en interurbanos como en locales”. Y es que Ana Botella no da puntada sin hilo: este último dato interesa especialmente, dado que buena parte de las notificaciones son envíos de multas y pagos de recibos y tasas.

¿Y por qué no por Internet?

Y tienen que ser muchas, ya que hagan ustedes el cálculo: 29.668.383 euros al año, 2.472.362 al mes y ¡81.283 euros diarios! Unos ingresos más que jugosos para Correos y Telégrafos a lo que hay que añadir otra ventaja, y es que más allá de los 24 meses de contrato, este se puede prorrogar automáticamente.

Algunos, perplejos ante esta decisión, se preguntan por qué no se aplica el sistema de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT), obliga a autónomos y empresarios a designar una cuenta de correo electrónico para enviar todo tipo de notificaciones. Hacienda gana tiempo de cara a la recaudación y se gasta menos dinero con la desaparición de los ya históricos certificados. Y si el Ayuntamiento tiene capacidad legal para embargar cuentas bancarias, ¿por qué no saca el máximo partido a las posibilidades que brinda Internet? Como se nota que Ana Botella dispara con pólvora ajena.