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La cantante británica exigió que ningún otro cantante le pudiera ver durante su estancia en Portugal

Amy Winhouse pidió que su novio encarcelado le llamara

Junio 3, 2008
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A pesar de que es una de las cantantes de moda, la británica Amy Winhouse atraviesa por uno de sus peores momentos personales. Con problemas de drogadicción y alcoholismo que le llevaron a ingresar urgentemente en un centro de desintoxicación, la reciente actuación que ofreció en Portugal, como parte fundamental del festival Rock in Río, resultó francamente patética.
Sobre el escenario sus incontrolables aspavientos y su verborrea más que incoherente sorprendieron a propios y a extraños. Tanto, que incluso los asistentes quedaron desanimados cuando la artista decidió abandonar el escenario, haciendo caso omiso a las peticiones de quienes le pedían una última canción antes de echar el cierre a tan esperado concierto.
Me cuentan que la noche de marras, Amy estaba preocupadamente desorientada, no era capaz de mantener una conversación coherente y derramaba lágrimas de “sangre” por todos los rincones del recinto, amén de lucir heridas ensangrentadas en sus extremidades. No sólo eso, pues los organizadores tuvieron que atender a sus irreverentes súplicas para que finalmente actuara tal y como estaba previsto. Prohibió de forma taxativa que ninguno de los otros invitados al festival, algunos de ellos son cantantes de relumbrón y trayectoria reconocida, pudiera verla durante el transcurso de la noche. Ni siquiera cuando atravesara la pequeña senda que separaba su camerino del escenario central.
 

Un premio por todo lo alto

Además, Winhouse necesitó que algunos de sus acompañantes la intentaran consolar ante los gritos, más bien alaridos, que reclamaban que su novio, encarcelado desde hace algunos meses, volviera a su vera. Un acto de amor que resultó de lo más llamativo y escandaloso, quién sabe el motivo.
Pero todo no son desgracias en la vida de la británica. Hace algunos días recibió el premio Ivor Novello, un prestigioso reconocimiento, por el éxito del tema “Love is a losing game” de su disco “Back to Back”. Sin embargo, fruto de sus múltiples desequilibrios, la artista llegó tarde a la ceremonia y tuvo que ser su padre quien recibiera el galardón. Que alguien se ocupe de ella, por favor.
 

Por Saúl Ortiz