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Alonso se rinde y deja hacer a Vettel, que será campeón en India. En Ferrari se concentran en “lo del dinero”

Octubre 13, 2013

Ya está todo el pescado vendido. Alonso se rinde, baja los brazos, poco más va a pelear y reconoce que el germano es imparable. Vettel ha estado en Suzuka especialmente fallón, con continuas y poco habituales en él, blocadas de ruedas en frenada, pero ni a pesar de ello se le ha negado su merecida victoria. Líder supremo Mundial y el resto sencillamente… acompañan.

A falta de cuatro pruebas, y con noventa puntos de diferencia entre primero y segundo, el de Oviedo tendría que ganar las cuatro carreras y el de azul quedarse en casa viendo la carrera por televisión para tener alguna oportunidad. Las espectaculares remontadas de Fernando, o liderar la tabla de puntos acumulados en toda la historia de la Formula 1 no hacen más que aliviar el escozor de que su formación apenas evolucione su poco eficaz F138, o que Felipe Massa obvie las órdenes del equipo que le paga y tampoco ayude a su jefe de filas (tal y como prometió)

Al futuro tetracampeón le bastaría con sumar once puntos en el Buddh Internacional hindú -siguiente cita de la F1- para permitirse el lujo de irse al Caribe con su chica en lo que queda de calendario. Si hacemos caso a la tendencia lógica, y esta es que Sebastian siga delante del resto, el alirón irá aderezado con curry, condenando a las tres últimas carreras a ser una mera cabalgata triunfal, una colorida procesión de escaso interés.

Euforia en Red Bull pensando en 2014

Por su parte, en Red Bull ya ni siquiera disimulan que el saliente Webber les da exactamente igual y tras una mejor clasificación y una muy correcta primera parte de carrera, un cambio repentino en su estrategia a tres paradas, en lugar de las dos programadas, le robó la posibilidad de correr por última vez en Suzuka llevándose un triunfo ganado sobre el asfalto. Los austriacos ya ni le quieren ni le respetan, y preparan su liberado asiento para un Daniel Ricciardo que mejora visiblemente. 

A la Scuderia no le queda otra que concentrarse en amasar todos los puntos posibles para no perder el segundo puesto en el Mundial de Constructores. No se podrán llevar el honor de ver coronado al asturiano, pero si Mercedes, terceros en esta tabla les pasasen, el roto que les harían en lo económico rozaría los veinte millones de euros. En el oneroso reparto dinerario de los derechos de televisión al ganador les corresponden alrededor de noventa millones de euros, al segundo unos setenta y cinco, e irá bajando de manera progresiva hasta los diez que pille el décimo clasificado. Este dineral es el único que reciben pilotos o equipos por parte del organizador en función de sus resultados, a diferencia del título de pilotos, por el que “solo” reciben los trofeos y la honra. Generalmente los pilotos no se llevan a su casa nada de esto de manera directa, pero sí que lo hacen en base a los puntos que recaban en su acumulo personal. Y que nadie piense que los gladiadores de la gasolina no se juegan el tipo por dinero, porque a razón de unos 40.000 euros, Kimi Raikkonen se embolsó el año pasado casi ocho millones. Una cifra nada desdeñable.

Dinero. A Ferrari o Mercedes no les falta, pero en lo que queda de temporada pelearán sólo por ello, porque lo otro es un muro de piedra azul imposible de escalar.

José M. Zapico/Virutas
@VirutasF1