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Hijo del difunto rey Hussein de Jordania y de su tercera esposa, la reina Alia, es gran amigo de la familia real española que desde los años 70 ha estado siempre muy unida a la dinastía jordana

Alí de Jordania, hermano del actual rey Abdalláh, retiró su candidatura a la presidencia de la FIFA: su hermana, la princesa Haya y su marido, el emir de Dubái, acusados de corrupción

Mayo 31, 2015

Haya Bint Al Hussein, actual presidenta de la Federación Ecuestre Internacional y frecuente visitante de España, ya fue objeto de fuertes controversias cuando, en 2010, fue acusada de conducirse de forma dictatorial en el manejo de su presidencia y de violar los principios democráticos de la FEI para perseguir sus propios fines


Como ya era previsible para muchos, el pasado viernes Joseph (“Sepp”), Blatter revalidó en Zurich su presidencia de la FIFA tras ostentar el cargo durante 17 años al conseguir que, después de la primera ronda de votaciones, se retirase de la batalla su principal opositor, el príncipe Ali Bint Al Hussein de Jordania en quienes algunos habían depositado esperanzas de renovación en una institución fuertemente puesta en cuestión y salpicada por graves sospechas de extendidos sobornos en las alturas. Todo ello tras las recientes detenciones en Suiza de nueve altos cargos de la Federación Internacional de Fútbol Asociación, entre ellos dos vicepresidentes, acusados de corrupción en una jornada que el príncipe jordano calificó de “sombría para el fútbol internacional”.

Hace ya tiempo que el príncipe Ali, de 39 años, viene haciendo público su deseo de que la FIFA vuelva a sus fundamentos y recobre su espíritu deportivo exento de intereses personales y partidistas, y ya en el pasado él mismo denunció algunas prácticas corruptas al solicitar la publicación del Informe García sobre algunas alegaciones de corrupción en relación con las solicitudes de Rusia y de Qatar para conseguir hacerse con la celebración de la Copa del Mundo en los años 2018 y 2022. Una actitud combativa, que en esta ocasión ha quedado fuera de combate, la de este hijo del difunto rey Hussein de Jordania y de su tercera esposa la reina Alia, que desde 2011 es vicepresidente de la FIFA para Asia y que cuenta entre sus cargos con los de presidente de la Asociación Jordana de Fútbol, y de fundador y presidente de la Federación de Fútbol para Asia Occidental. Además, es una persona muy cercana a su hermano el actual rey Abdalláh, y es gran amigo de la familia real española que desde los años 70 ha estado siempre muy unida a la dinastía jordana a la que ha dado grandes y reiteradas muestras de apoyo y de afecto.

Acusaciones por violación de las normas antidoping contra su hermana

Sin embargo, el príncipe jordano no debe de ser ajeno a las fuertes críticas que durante años se han vertido sobre su hermana la princesa Haya, actual presidenta de la Federación Ecuestre Internacional y frecuente visitante de España. Haya Bint Al Hussein ya fue objeto de fuertes controversias cuando en 2010 fue acusada de conducirse de forma dictatorial en el manejo de su presidencia, y de violar los principios democráticos de la FEI para perseguir sus propios fines. En aquellos días se habló de las formas arrogantes clásicas de los miembros de las poderosas dinastías musulmanas de Oriente Medio que caracterizan a la princesa, y en 2009 y en medio de una fuerte campaña por parte de la FEI que ella ya presidía para eliminar el dopaje y los malos tratos a los caballos de competición, su esposo el poderoso Jeque Mohammed bin Rashid Al Maktoum, emir de Dubai y vicepresidente de los Emiratos Árabes Unidos, y su hijastro fueron acusados por la propia FEI por haber violado gravemente las normas anti-doping.

Un asunto turbio que terminó en una pequeña multa al multimillonario jeque cuyos caballos no fueron, sin embargo, expulsados de la competición siendo la princesa Haya revalidada posteriormente en su cargo. Y para complicar las cosas el emir, cuya fortuna se estima en 12.000 millones de dólares parte de los cuales proceden del lucrativo negocio de los caballos de carreras, y su hermano, el príncipe Hamdan, fueron acusados en un tribunal de los Estados Unidos por su presunta relación con el secuestro de unos 30.000 niños a lo largo de las tres últimas décadas. Niños que habrían sido obligados a trabajar como cuidadores y jockeys en las carreras de camellos que son un deporte muy popular en los emiratos. Gran conocedora de España, la princesa Haya sucedió a la infanta doña Pilar en la presidencia del FEI en 2005, es amiga cercana de Cayetano Martínez de Irujo, en 2010 acompañó a la reina doña Sofía en los premios Príncipe de Asturias y en 2013 entregó en el Club de Polo de Barcelona el Premio Furusiyya FEI International Cup.

Y en la India, a la espera del destino de la herencia de 8.000 libras esterlinas del difunto maharajá de Mysore

Entre tanto, en la India se abre un gran debate legal que decidirán los Tribunales de la ciudad de Bangalore el próximo junio en relación con el destino de  la importantísima herencia del difunto maharajá de Mysore, Srikantadatta Narasimharaja Wodeyar, que deja una inmensa fortuna estimada en 8.000 millones de libras esterlinas en palacios, fortalezas, joyas, coronas, pinturas y dinero líquido carente de hijos y sin haber nombrado heredero en vida. Una fortuna procedente de la larga historia de este antiguo principado del sur de la India y conocido por sus magníficos diamantes, que el sobrino mayor del difunto maharajá, Kanthraj Urs, solicita ahora que sea divida a partes iguales entre toda su extensa familia alegando que su tío la repartió en vida hace ya 30 años entre sus cinco hermanas.

Por el momento, la administración de tan importantes bienes continúa en manos de la viuda de 61 años del maharajá, la Maharani Pramodadevi, que de forma arbitraria ya dice haber elegido a un sobrino de Kanthraj Urs llamado Yaduveer Gopal Raj Urs, un estudiante de economía en la Universidad norteamericana de Massachusetts, a quien pretende que en próximos días se reconozca públicamente como nuevo maharajá de una dinastía que se dice sujeta a una maldición centenaria.

 
Ricardo Mateos