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Entre ellos figuran carismáticos, neo catecumenales, supernumerarios del Opus Dei y Legionarios de Cristo

Algunas familias de la nobleza recelan del Papa Francisco por poner en peligro esperadas beatificaciones de miembros de casas reales

Abril 7, 2014

Entre ellas, las de la princesa Clotilde de Saboya, el rey Balduino de Bélgica, la princesa imperial Isabel del Brasil, o la emperatriz Zita de Austria-Hungría
Semanas, atrás el príncipe Bertrand del Brasil dirigió una carta abierta al Papa criticando sus actitudes “marxistas”, en un país en el que son muchos los que abogan por la beatificación de su antepasada la reverenciada princesa Isabel, conocida como “La Redentora”

En un nuevo gesto de sobriedad, el Pontífice quiere ahora poner freno a la inflación de beatificaciones


En un nuevo gesto de sobriedad el Papa Francisco quiere ahora poner freno a la inflación de beatificaciones en el seno de las familias reales y de la gran nobleza, que en los últimos años han llevado a los altares al emperador Carlos de Austria-Hungría, a la reina María Cristina de las Dos Sicilias, al príncipe Augusto Czartoryski, al portugués Nuno Álvares Pereira, o a la madre Maravillas Pidal y Chico de Guzmán. Procesos que se lograron para gran satisfacción de esas familias durante los pontificados de Juan Pablo II y de Benedicto XVI, pero que denotan las diferencias entre unos y otros llamados a las beatificaciones por las fuertes presiones que ciertas familias importantes han podido ejercer sobre el Vaticano en favor de sus propios santos. Tal ha sido el caso de Nuno Álvares Pereira, de enorme interés para ese ferviente católico que es el duque de Braganza, jefe de la casa real portuguesa, o del emperador de Carlos de Austria cuya causa ha contado con el importante apoyo de los numerosos Habsburgo que menudean por toda Europa.

La política de beatificaciones y la actitud más conservadora de los dos últimos Pontífices fueron muy bien acogidas entre ciertos sectores ultra religiosos de algunas familias de la realeza y de la nobleza, entre las que circulan carismáticos, neo catecumenales, supernumerarios del Opus Dei y Legionarios de Cristo, que ahora ven con cierto desagrado la distinta posición del Papa Francisco que pone en peligro otras esperadas beatificaciones como las de la princesa Clotilde de Saboya, el rey Balduino de Bélgica, la princesa imperial Isabel del Brasil, o la emperatriz Zita de Austria-Hungría.
Críticas al Papa por “marxista”
 
Prueba de ello son los movimientos que apoyados y financiados por príncipes y familias importantes que desde hace años buscan fomentar el clamor por nuevas beatificaciones de personajes como la emperatriz Zita de Austria-Hungría, la princesa imperial del Brasil (conocida como “la Redentora”), o el rey Balduino de Bélgica. Para los muy católicos Habsburgo poder beatificar a su abuela y bisabuela la emperatriz Zita sería de enorme importancia, del mismo modo que es de sobras conocido el celo de la reina Fabiola de Bélgica por conseguir beatificar a su esposo el rey Balduino, pues la catoliquísima reina y la propia familia real belga son muy cercanos a movimientos carismáticos del integrismo católico.
Ya semanas atrás el príncipe Bertrand del Brasil dirigió una carta abierta al Papa criticando sus actitudes “marxistas”, en un país en el que son muchos los que abogan por la beatificación de su antepasada la reverenciada princesa Isabel, conocida como “La Redentora” por haber abolido la esclavitud en Brasil, aunque algunos historiadores y parte del movimiento negro cuestionan el papel de la princesa en ese acto de liberalidad.

 
Un movimiento extendido por todo el mundo, pero el Papa resiste
 
Mientras en el palacio de Laeken, en Bruselas, las misas por el rey Balduino son habituales y el cardenal Godfried Daneels pide la canonización del monarca (“cuya santidad Dios vio ya hace mucho tiempo” – afirma), si bien cierta prensa ya ha sacado a la palestra que el rey firmó una condena a pena de muerte a un congoleño a fines de los años 50 hecho que le cerraría toda posibilidad de ser elevado a los altares. También existe una Asociación para la Beatificación de la Emperatriz Zita, tres de cuyas hermanas fueron monjas benedictinas, que en 2008 fue autorizada por el obispo de Le Mans y a la que pertenecen la princesa Francisca de Borbón-Parma y varios de los descendientes de la propia emperatriz como su hijo el archiduque Rodolfo.
 
Y en Alemania la influyente y rica princesa Gloria de Thurn und Taxis, gran amiga del papa Benedicto XVI, mantiene su relación cercana con el ahora defenestrado Obispo de Limburgo, Franz-Peter Tebartz-van Elst, acusado por el Papa Francisco de perjurio y de despilfarro por haber gastado 31 millones de euros en la renovación de su ampulosa residencia episcopal.
 
Los Borbón-Dos Sicilias celebran la beatificación reina María Cristina
 
Príncipes que de puertas para adentro manifiestan su disconformidad con los cambios que el nuevo Papa está promoviendo en el seno de la iglesia, pues parece que al Pontífice se le ha escuchado decir: “Vamos a dejarnos ya de hábitos cortesanos y de comportamientos como la intriga, el chisme, los juegos de camarillas, y el favoritismo, y colaboremos entre todos para evitarlos”. Por ello hay quien confía en la presencia en la curia del poderoso cardenal conde Christoph von Schönborn-Buchheim, un personaje muy cercano a Benedicto XVI, de quien se llegó a decir que podría haber sido el nuevo Papa y que es capellán de la orden imperial austriaca del Toisón de Oro, presidente de la Conferencia Episcopal de Austria, y miembro de la Comisión Cardenalicia de Vigilancia del Instituto para las Obras de Religión.
 
Entre tanto, los Borbón-Dos Sicilias continúan celebrando la beatificación de su antepasada la reina María Cristina y la reconciliación familiar entre las dos ramas hasta ahora enfrentadas, la española a cuya cabeza se encuentra el infante don Carlos, y la italo-francesa a cuyo frente está el duque de Castro. Se espera una próxima fusión entre las órdenes dinásticas de ambas ramas familiares, y en esa línea acaba de anunciarse que el nuevo representante del duque de Castro en España es el sobrino del rey don Juan Carlos, Bruno Gómez-Acebo y Borbón hijo de la infanta doña Pilar.
 
Ricardo Mateos