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El jueves, el equipo británico puede ser sancionado hasta por dos años sin licencia

Algo huele a podrido en McLaren

Septiembre 9, 2007

Fernando Alonso consiguió ayer domingo su cuarta victoria de la temporada y se ha colocado a sólo tres puntos del liderato del Mundial de Fórmula 1. Justo cuando peor están las cosas en el seno del equipo inglés, al español se le presta más apoyo. ¿Por qué? Pasen y lean.

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En McLaren están con el agua al cuello. El próximo jueves, la comisión de investigación de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) tomará declaración a los tres pilotos del equipo británico en relación con el caso del espionaje al equipo italiano Ferrari. Todos ustedes conocen el caso y también recordarán que en un primer momento la FIA cerró el casi sin sanción para la escudería londinense, y que la pasada semana decidió reabrir el caso al aparecer nuevas pruebas que sí demostraban a ciencia cierta la utilización de la información robada, en los coches de Alonso y Hamilton.
Algo huele mal en McLaren. Y no lo digo por la reapertura en sí de la investigación, sino por los signos externos que se han transmitido en Monza durante el pasado fin de semana. La conclusión visual es que McLaren es culpable, que saben que la FIA les puede empurar y que sólo Alonso les puede sacar del barro en el que están metidos.
A buen entendedor con pocas imágenes basta. Alonso, denostado por su equipo en las anteriores carreras, de repente se convierte en el centro de atención de dirigentes, mecánicos, propietarios… y hasta de Ron Dennis y Lewis Hamilton. En los entrenamientos, por primera vez en toda la temporada, Hamilton levanta el pie en los metros finales de la clasificación para no superar el tiempo de Alonso. Se saluda con su compañero al acabar los mismos, le felicita, le sonríe, todo lo que hacen dos buenos compañeros y amigos que reman en la misma dirección. Sospechoso.

Cambio de actitud en Hamilton y Dennis

Y ayer en la carrera, Hamilton se juega una penalización al no realizar una chicane, para no embestir al asturiano con se vehículo. Durante la carrera no intenta ni una sola vez tratar de pasar al español y rueda 15 vueltas a un segundo del coche de Fernando. Acaba la carrera, con Alonso primero y él segundo, lo que significa que el español recorta en dos puntos la desventaja que el inglés le lleva en la lucha por Mundial, que ahora es sólo de tres puntos. Y Hamilton felicita a Fernando al acabar la carrera, en el pesaje, en el podio, y hasta le riega con champán. Para no creérselo. El mismo Hamilton que provocó la penalización de Alonso y del equipo McLaren al denunciarle ante los comisarios por lo que él entendió como una maniobra para perjudicarle.
Pero más sospechosa que el comportamiento de Hamilton ha sido la del director del equipo Ron Dennis. Acaba la carrera, espera en el patio de ganadores, donde llega primero Hamilton; el inglés aguarda en el coche la llegada del ganador y sale casi al mismo tiempo para felicitarle. Dennis, que contempla la escena a dos metros, ve como Alonso le da la espalda y él, raudo, se dirige hacia los pilotos. Hamilton se interpone y el estrecha la mano; Dennis se la aprieta casi sin mirarle y le aparta para llegar a Fernando, que con frialdad recibe el saludo. Ron Dennis le palmea la espalda y le abraza con el antebrazo por la cintura. ¡Alucinante!
¿Qué ha pasado desde el último gran premio a éste en el seno de McLaren? Se lo cuento. Fernando Alonso quiere salir de McLaren para fichar por otro equipo donde se le dé trato de campeón mundial y de piloto número uno, además de tene a su alcance un coche con el que ganar otro mundial. Eso es vox populi porque el mismo Alonso lo ha pregonado. Ferrari, BMW, Toyota, y puede que hasta Renault, reúnan todas esa condiciones. Pero a Fernando le quedan dos años más de contrato que no puede romper sin pagar una indemnización estratosférica. Sólo le vale que sea McLaren la que incumpla alguna de la cláusulas, como por ejemplo que no pueda tonar la salida en algún gran premio por causa ajena a él.

La FIA, aliada de Alonso

Y ahí es donde ha entrado en juego la FIA. Los máximos rectores de la federación internacional enviaron una misiva a Hamilton, Alonso y De la Rosa, los tres pilotos de McLaren, en la que les emplazaban a entregar toda la documentación que estuviera en su poder relativa al caso del espionaje a Ferrari por parte de un ex mecánico de Maranello, ahora enrolado en Mclaren. Según parece, alguien ya dio el chivatazo de que en poder de los pilotos había documentación entregada a los pilotos por sus mecánicos con las mejoras ´copiadas´ de Ferrari.
Y la FIA, a la vez que amenaza con sanciones para escudería y pilotos, les adelanta a estos una amnistía para que colaboren. De estar en el infierno a abrirse de par en par las puertas del cielo. Alonso ya tiene en sus manos la fórmula para romper sus ataduras con McLaren. Entrega toda la documentación recibida de McLaren y que sea la FIA la que decida qué es espionaje y qué no.
Y ahora falta la declaración del jueves. McLaren sabe que se puede encontrar con una sanción de dos años sin competir, la expulsión del Mundial desde ya o quién sabe cuántas cosas más. Vamos, que están en manos de Fernando Alonso. Por eso ahora es el más guapo, el más simpático, el mejor piloto y al que vamos a apoyar a ganar el mundial por tercer año consecutivo. El problema es que igual ahora ese es poco premio para el asturiano. Porque además, Lewis Hamilton, que ha desobedecido la reclamación de la FIA, igual se come la misma sanción de la escudería.