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El cura que se negó a casar a la Duquesa podría estar replanteándose la decisión

Alfonso Díez Carabantes podría reunirse con los hijos de la Duquesa

Octubre 8, 2008

Novedades en la vida de la Duquesa de Alba, que podría contraer matrimonio con Alfonso Díez en las próximas semanas. El cura que, en un primer momento se negó a casarla podría estar replanteándose la decisión. Y, mientras, personas cercanas a la pareja afirman que Alfonso podría reunirse con los hijos de la aristócrata.

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La boda puede estar más cerca de lo que algunos imaginan. El próximo día dieciséis de octubre, la Duquesa de Alba se reunirá con la Reina Doña Sofía en una audiencia privada en la que está prevista que Cayetana explique en qué punto se encuentra su relación con Alfonso Díez Carabantes. Un romance que empezó siendo secreto y que ha provocado sonados enfrentamientos entre los miembros de la familia de la octogenaria dama y más de un comunicado de prensa remitido a todos los medios dedicados a filetear las vidas ajenas. El último responde a las afirmaciones que aseguran que los hijos de la Duquesa planean incapacitarla. Algo que ellos desmienten categóricamente en el escrito, en el que alegan respeto y cariño profundo hacia su progenitora. Sorprende que, tras semanas de absoluto desconcierto, los seis descendientes de la noble hayan firmado unánimemente el comunicado de marras. No todos están de acuerdo con esa boda que les llevó al colapso cerebral. Ha habido conversaciones entre algunos de ellos para intentar urdir una estrategia para que Cayetana decidiera finalmente desechar la boda. Intento en vano, pues podrían haberse reanudado los planes y la ceremonia podría tener lugar en las próximas semanas.

Un cura entre la espada y la pared

Cuando la Duquesa conoció en profundidad a un Alfonso que hasta aquel momento no había encontrado el amor en brazos de una mujer, no dudó en querer formalizar su ronroneo. Se reunió con el sacerdote con el que se confiesa con cierta habitualidad. El mosén, gran amigo personal de Cayetana, aceptó su proposición y decidió iniciar los trámites eclesiásticos necesarios para oficiar la ceremonia. Sin embargo, la llamada telefónica de uno de los hijos de la Duquesa puso entre la espada y la pared al cura. Con un tono de voz ciertamente elevado, el interlocutor pedía una cita para hacerle ver que el deseo vivo de su madre era una verdadera locura. Sorprendido, el sacerdote decidió entrevistarse con él y aceptó su petición, supuestamente apoyada por el resto de sus cinco hermanos. Me cuentan que el día en el que el capellán confesó a la Duquesa que no le casaría, sus ojos se tiñeron de rojo impotencia. Pero, sin lugar a dudas, decidió desterrar su sueño y anclarse en una realidad que no le gustaba. Quién sabe si por la negativa de un sacerdote que se replantea su determinación, Cayetana todavía no ha pasado por la vicaría.

Abierto al diálogo

Insisten en que el bueno de Alfonso podría reunirse con todos los hijos de la Duquesa para exponerles cuáles son sus sentimientos verdaderos. Tanto, que algunos de los vástagos de la aristócrata no niegan la intención del novio de su madre y esperan, con cierto desasosiego, el momento para llegar a un entendimiento que logre limar las asperezas surgidas durante las últimas semanas. Cuentan que el empresario desea guardar buena relación con los miembros de su familia postiza, pese a ser consciente de que a su alrededor pululan individuos que disfrutan enturbiando esa relación familiar que todavía se está desperezando. Cuchichean a sus espaldas y no dudan en desvelar aspectos privados de Alfonso, que resultan ciertamente incómodos para una Duquesa enamorada. Sus amigos largones son los mismos que le aconsejan contraer matrimonio con el hombre que le ha devuelto la sonrisa. Me aseguran que la Duquesa vive en un constante bombardeo de opiniones que giran en torno a su romance. Todo el mundo le explica qué debe hacer y como tiene que comportarse en tiempos de alboroto sentimental. Todos le hablan de otra supuesta relación que Alfonso Díez mantendría en la clandestinidad con alguien relacionado con la medicina. Su supuesto romance demostraría aquello de que la Duquesa y el maromo de la tímida sonrisa son almas gemelas en cuerpos incompatibles. Cavilan acerca de las posibilidades existentes.

 
Por Saúl Ortiz