Menú Portada

Alfonso Alonso se gasta cerca de 150.000 euros para recoger los exámenes del MIR, mientras los recortes en la Sanidad Pública no cesan

Septiembre 18, 2015

Se trata de un contrato de 3 meses para la “recogida, transporte, custodia y entrega de cuestionarios de examen y recogida de hojas de respuestas relativas a las convocatorias de pruebas selectivas 2015, para licenciados y diplomados”. La prueba permite a los estudiantes escoger Hospital para formarse durante 2-5 años de cara a obtener la titulación especializada

alfonso alonso

Ser médico no es sencillo. A los seis años de carrera y cinco de especialidad se le suma un maremágnum de burocracia y competencia que no hace más que apisonar las ilusiones creadas por los adolescentes -y no tan adolescentes-, que sueñan con un futuro esperanzador de batín y fonendoscopio. En medio del torrente de libros y troncales emerge en la mitad del camino la razón en la que muchos encallan: el MIR (Médico Interno Residente). La prueba de evaluación que todo médico debe pasar para acceder a la formación de especialistas en España. La puntuación obtenida será la marca que determine qué opciones puede escoger cada aprendiz en relación a Especialidad y Hospital. Allí pasarán entre 2 y 5 años para acceder a una de las 47 especialidades médicas que hay en España.

Pero esta prueba no está exenta de polémica. Para la nueva convocatoria de MIR  de 2016 -cuya fecha parece fijada para el próximo 30 de enero-, las Comunidades Autónomas proponen en total una oferta de 7.472 plazas, por las 7.328 que se ofertaron en el curso pasado;  es decir, un incremento porcentual del 1,97 por ciento, 144 plazas más en términos absolutos.

Una recogida de exámenes muy cara

La controversia creada en torno al examen MIR no afecta solo a las plazas que reclaman las Autonomías, sino también a su coste. En los tiempos que corren en los que las mareas blancas inundan las calles para recuperar el servicio público, revertir lo privatizado y evitar más recortes que afecten al sistema sanitario, la Dirección General de Ordenación Profesional, del Ministerio dirigido por Alfonso Alonso, se deja casi 150.000 euros (134.213,20 euros, impuestos incluidos), para supervisar y transportar la manida prueba del médico residente. Es el importe que el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad planea gastarse para cubrir la “recogida, transporte, custodia y entrega de cuestionarios de examen y recogida de hojas de respuestas relativas a las convocatorias de pruebas selectivas 2015, para licenciados y diplomados”. Un contrato que solo tendrá 3 meses de duración.

Según la página web del propio Ministerio, la Dirección General de Ordenación Profesional es “el órgano encargado de efectuar propuestas de ordenación de las profesiones sanitarias, ordenación y gestión de la formación especializada en ciencias de la salud y las relaciones profesionales”. Visto lo visto, y atendiendo a la polémica en torno a plazas y coste, deberá revisar su política de formación aplicada a los médicos entrantes en el sistema sanitario.