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Escándalo en el Ayuntamiento de Madrid

Alberto Ruiz Gallardón permite el nuevo pelotazo del Real Madrid mientras debe a Florentino Pérez cientos de millones en limpieza

Septiembre 29, 2011

El presidente del grupo ACS y presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, ha vuelto a conseguir que el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón (PP), se incline a sus pies. El presidente blanco ha logrado de nuevo otro pelotazo urbanístico con el Real Madrid y por ende conseguir un gran impulso económico a las peligrosas cuentas del conjunto merengue. Todo gracias a una muy beneficiosa negociación con el Ayuntamiento de Madrid, que no normalmente consigue el resto de los ciudadanos, y que se está intentando pasar de puntillas ante lo que puede ser un gran escándalo que atañe a Ruiz Gallardón, uno de los llamados hombres de confianza de Mariano Rajoy.

Florentino Pérez ha conseguido que sus amigos Alberto Ruiz Gallardón y su mano derecha el vicealcalde Manuel Cobo -un asiduo al palco del Estadio Bernabeu- le cedan unos terrenos para construir un lujoso centro comercial en el frontal del Bernabéu en el propio Paseo de la Castellana, lo que ya ha levantado las animadversiones y críticas de los importantes centros comerciales aledaños. A cambio el Real Madrid permuta con el Ayuntamiento una parcela sin apenas valor urbanizable en el barrio de Las Tablas, situada a las afueras de la capital de España. Se trata de una finca de 70.000 metros cuadrados, que aún mantiene su calificación de uso deportivo básico, y que Gallardón pretende destinar ahora a equipamiento público.

<u>Recalificaciones

La nueva jugada especulativa de Florentino Pérez y el ayuntamiento de Ruiz Gallardón se une así a la ya denunciada ante la Comunidad Europea sobre la antiguaciudad deportiva del Real Madrid, un terreno situado en el Paseo de la Castellana sobre el que se edificaron cuatro majestuosas torres que cambiaron el color de la capital de España. En esta nueva ocasión el consistorio de Ruiz Gallardón favorecerá al club de Florentino Pérez con otros preciados terrenos valorados en total en el convenio urbanístico en 19,9 millones de euros, una cifra patrimonial ridícula sólo en comparación con lo que de verdad vale el metro cuadrado edificable frente al Estadio Santiago Bernabeu.

La operación consiste en permutar con el Ayuntamiento la citada parcela de las Tablas, en poder del Real Madrid, por otras mucho más interesantes para el club de Florentino Pérez. Según el convenio firmado y aprobado por la reciente asamblea de socios del Real Madrid, el club dispondrá de 3.600 metros cuadrados frente a la puerta cero del Bernabeu (un terreno hoy pelado utilizado de parking para unidades móviles) y que tiene la calificación de equipamiento deportivo, pero donde Florentino Pérez ha logrado cambiar su calificación a uso privado y donde edificará un gran centro comercial y un extenso parking subterráneo. También el Ayuntamiento le dará al Real Madrid tres parcelas en el popular barrio de Carabanchel, calificadas de uso residencial (¿para qué?). Y por último, Gallardón cederá al equipo de Florentino Pérez una parcela de 3.000 metros cuadrados en Valdebebas, junto a la nueva Ciudad Deportiva del club blanco. Es decir, un pelotazo especulativo en toda regla, amparado en una operación financiera de gran complejidad jurídica y legal.

Moratoria en el pago de limpieza

Y paralelamente a toda esta gran jugada especulativa, que producirá de nuevo un incremento en las cuentas patrimoniales del club merengue, Ruiz Gallardón sigue manteniendo una moratoria en el pago de los cientos de millones de euros que le debe a la empresa de servicios de Florentino Pérez por la limpieza de la ciudad de Madrid. La filial de ACS (Urbaser) es una de la cuatro grandes empresas que prestan el servicio de limpieza viaria en la capital de España, y a las que el consistorio debe en torno a 500 millones de euros. Las otras tres son: FCC (de Esther Koplowitz), Cespa (Ferrovial, de la familia Del Pino) y Sufi (del Grupo Sacyr, de Luis del Rivero).

Además, la empresa de Florentino Pérez se ha convertido en el socio privado del Ayuntamiento en Madrid Calle 30, la famosa sociedad creada para financiar la reforma de la M-30. Lo urdió a través de una UTE (Unión Temporal de Empresas) formada por la constructora ACS (a través de su filial de conservación de carreteras API), y la sociedad controlada por la familia Del Pino, Ferrovial Servicios, haciéndose así con el control del 20% de la sociedad Madrid Calle 30 y con la gestión de la vía durante 35 años a cambio de un canon. Así lo quería desde el principio el alcalde amigo, Alberto Ruiz-Gallardón, hoy de nuevo a los pies de Florentino Pérez.

Según fuentes consultadas por extraconfidencial.com, no se descarta que esta nueva jugada especulativa del Real Madrid y del Ayuntamiento de Madrid pueda acabar, como ya ocurrió en su día con la operación de la Ciudad Deportiva de Valdebebas, denunciada ante el Parlamento Europeo.