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A corto plazo la situación financiera del consistorio reflejaba un saldo negativo de 958 millones de euros

Alberto Ruiz Gallardón cerró su etapa como alcalde de Madrid aumentando el desequilibrio financiero en 250 millones de euros en un solo año

Octubre 27, 2014

Este aumento se repartió casi a partes iguales por una caída de los derechos de cobro de 109 millones y un aumento de las obligaciones de pago en otros 123 millones
Las liquidaciones de los presupuestos de los ejercicios 2010 y 2011 se aprobaron con incumplimiento del objetivo de estabilidad presupuestaria
El municipio inició en 2013, con 3 años de retraso, la elaboración del plan de lucha para la morosidad por las “dificultades para la implantación de un sistema de control de facturas”


Desde la Hacienda española dirigida por Cristóbal Montoro, insisten en mostrar a los españoles la llegada del giro económico. Dicen que los saldos presupuestarios de los ayuntamientos españoles “evolucionan positivamente” y que la recuperación está cerca, si no ha llegado ya. No empero, la realidad parece otra: de los 8.118 municipios que componen España, el 14% (1.140) han cerrado el año con una situación deficitaria pues sus cuentas reflejan más gastos que ingresos. La ciudad capitalina, Madrid, ha ingresado 5.408.524.061 euros con unos gastos de 4.619.873.117 euros para sus 3.207.247 habitantes (1,4 euros por cabeza). Sin embargo, el dato más nocivo para el consistorio regido por Ana Botella se esconde tras la deuda pública. Madrid se deja 415,1 euros por habitante para paliar su deuda pública, mientras que la media de las ciudades con más de medio millón de residentes desciende hasta los 153,21 euros lo que convierte a la capital en la gran ciudad con más deuda por habitante de toda España. ¿Por qué?

El 22 de diciembre de 2011, Alberto Ruiz Gallardón dejaba el Ayuntamiento de Madrid para ocupar la cartera de Justicia, y lo hizo después de llevar al consistorio madrileño al borde del abismo financiero. En su último año como regidor, la gestión de Ruiz Gallardón sólo agravo la delicada situación de sus cuentas, aumentando en un 35% la diferencia negativa entre el dinero existente y pendiente de cobro en las arcas del Ayuntamiento con respecto al monto de facturas pendientes de pago.

Aumento de los desequilibrios en las cuentas

Un año antes, el saldo negativo del municipio era de 707 millones de euros, resultado de restar a 1.419 millones entre tesorería y derechos pendientes de cobro unas deudas pendientes de 2.123 millones. Un año más tarde los ingresos se redujeron en 109 millones de euros, mientras que los pagos aumentaron otros 123 millones. La situación sólo se solventó parcialmente gracias a las medidas especiales de endeudamiento adoptadas por el Gobierno para el pago de proveedores a las que se acogió el Ayuntamiento de Madrid en dos ocasiones por un importe total de 1.391 millones de euros, y con las que pagó 2.259 facturas de 517 proveedores. Con ello, se maquilló el balance del consistorio al traspasar deuda a corto plazo por otra a largo plazo.

Pero no sólo eso, estos impagos arrastraron a cientos de empresas como lo demuestra que de las 50 facturas estudiadas por el Tribunal de Cuentas para auditar la efectividad cumplimiento real decreto 8/2011 de obligaciones comerciales, 13 de estas facturas, un 26%, no se pagaron directamente a los proveedores, sino que realizo a las entidades financieras endosatarias de las mismas.

Caos financiero

El agravamiento de la situación sólo demuestra el fracaso de la gestión Alberto Ruiz-Gallardón y la entonces Teniente de Alcalde, <strong>Ana Botella, y del plan de saneamiento que habían puesto en marcha el 21 de mayo de 2009. En los dos años siguientes, aprobaron las liquidaciones de los presupuestos del 2010 y 2011 con incumplimiento de estabilidad presupuestaria, lo que llevó a que en 2012 se autorizara otro nuevo plan económico-financiero para equilibrar las cuentas en el quinquenio siguiente.

De hecho, el Tribunal de Cuentas no ha podido evaluar la evolución de los plazos de pago a los proveedores según se establece en las medidas de lucha contra la morosidad de las operaciones comerciales ya que el Ayuntamiento inició la elaboración de este plan a partir de 2013, con 3 años de retraso, por las dificultades en la implantación de un sistema de control de facturas.

Más deuda para las futuras generaciones

La reclasificación de la deuda ha hipotecado a los madrileños por muchos años. Si en el año 2011, la deuda viva a largo plazo suponía 6.348 millones de euros, en el ejercicio 2012 aumentó un 12% hasta los 7.430 millones. Esta cifra representaba el 167% del presupuesto total de ingresos y el 173% del presupuesto de ingresos corrientes, es decir se necesitaría casi 2 años sin realizar ningún tipo de gastos para poder cancelarla.

Alberto Ruiz-Gallardón se fue, Ana Botella lo hará el próximo mes de mayo, y los que quedarán serán unos madrileños con más deuda y menos servicios.