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El presidente del Grupo que lidera Jiménez Losantos fue consejero en la entidad financiera a propuesta del PP y gastó 139.900 euros con su tarjeta B en restaurantes, hoteles, viajes y en productos de golf y caza

Alberto Recarte, ex consejero de Caja Madrid, fue la persona clave, junto a Ángel Acebes, en la ampliación de capital de Libertad Digital

Octubre 22, 2014

La operación, que se realizó de forma muy confidencial y secreta, contó con el visto bueno de Miguel Blesa, quien ayudó poniendo como sociedad agente a Caja Madrid Bolsa Sociedad de Valores SA, un extraño titular de la cuenta de las suscripciones
Nadie entendía entonces cómo se podían suscribir acciones de 10 euros de valor nominal, pagando sin embargo por cada una de ellas 110 euros
Varios diputados del PP, como Cayetana Álvarez de Toledo y Miguel Ángel Cortés, con cargos en FAES, son también accionistas de Libertad Digital


El economista y presidente de Libertad Digital, Alberto Recarte García-Andrade, consejero de Caja Madrid a propuesta del PP, fue la persona que ideó la ampliación de capital de este grupo informativo que lidera el periodista Federico Jiménez Losantos, y del que ha salido imputado el ex secretario general del PP Ángel Acebes, a quien el juez Pablo Ruz imputa un presunto delito de apropiación indebida de fondos en B del Partido Popular. El juez de la Audiencia Nacional, tras el informe de la UDEF, observa indicios de delito en las operaciones presuntamente realizadas a través de la caja B del PP a partir de octubre de 2004 para la suscripción de acciones de Libertad Digital.

Fue en octubre de 2004 cuando la sociedad informativa Libertad Digital S.A. realizó una oferta pública de suscripción de acciones, realizando a tal efecto una ampliación de capital de un importe nominal de 486.000 euros con una prima de emisión de 4.860.000 euros. Esta ampliación de capital ocasionó ya por entonces un enorme revuelo en todo el sector de los medios de comunicación ya que nadie entendía como analizando las cuentas de esta sociedad se podían suscribir acciones de 10 euros de valor nominal, pagando sin embargo por cada una de ellas 110 euros. Así, un suscriptor pagaba 110 euros por cada acción cuando su valor nominal era de 10 euros y su valor teórico contable real era de 10,29 euros.

Una oferta de acciones muy confidencial y secreta

Tampoco se entendía claramente, las condiciones restrictivas en la suscripción de acciones que establecieron un límite máximo de 5.000 acciones por suscriptor, computándose a tal efecto las relaciones familiares hasta de tercer y cuarto grado e, incluso, las adquiridas por sociedad o personas jurídicas.

Dicha operación fue realizada de forma muy confidencial y secreta. Toda la suscripción se realizó mediante ingreso en la cuenta 2038.1815.82.6800016190 abierta en Caja Madrid a nombre de Caja Madrid Bolsa Sociedad de Valores S.A., que fue la sociedad agente. Por entonces Alberto Recarte, presidente del Grupo Libertad Digital, también era consejero de Caja Madrid, e ideó toda esta operación, ya que quien tenía el mando y el poder en esta sociedad informativa era él. Para materializar la operación, según las investigaciones policiales, Alberto Recarte había pedio ayuda meses antes a Miguel Blesa, presidente de Caja Madrid, y también a conocidos empresarios como Juan Abelló, como asimismo a la cúpula dirigente por entonces del PP encabezada por su secretario general Angel Acebes. Muchos de los donantes del PP, que figuran en la famosa lista de su ex tesorero Luis Bárcenas, suscribieron acciones de Libertad Digital tras una llamada de gente de la dirección del PP de Génova.

Sin rastro de las suscripciones de acciones

Sin embargo, la cuenta inicial de Caja Madrid desapareció sin saber el rastro alguno de quienes habían suscrito las nuevas acciones. Las explosivas filtraciones de las cuentas B de Luis Bárcenas indicaban varios ingresos a Libertad Digital por un total de 36.100 euros en diciembre de 2004 por parte de personas cercanas a la tesorería del PP. 

Este grupo informativo comenzó su actividad en marzo del año 2.000. Solo un mes ante se había constituido la sociedad Libertad Digital S.A situando por entonces su domicilio en la calle de Aranda, de Madrid, con un consejo de administración donde aparecían Alberto Recarte, Julio Ariza, Francisco Cabrillo, Pedro García Meroño, Pedro Gómez de la Serna, Federico Jiménez Losantos, José Rega, Francisco Javier Rubio, Juan Viladrich y Javier Moriyan. Y como accionistas , antes de la ampliación de capital, figuraban el Grupo Intereconomía, la empresa Tampoco SL; inversiones Loarca y varios pequeños accionistas.

Según el relato de Luis Barcenas al juez Ruz, ex tesorero del PP, Alvaro Lapuerta, también imputado, le habría planteado a Angel Acebes utilizar los fondos de la caja B del partido para suscribir acciones, y con el fin de que esas participaciones fueran a parar a terceros. El propio Lapuerta como Francisco Yañez, un empleado de la gerencia del PP, y la esposa de Bárcenas, Rosalía Iglesias, figuran comos suscriptores de acciones, utilizando presuntamente la contabilidad B del partido.

De la mano de Acebes
 
No es la única relación manifiesta entre el Grupo Libertad Digital y el Partido Popular. Así, la diputada y periodista Cayetana Álvarez de Toledo, unida en su carera política a Ángel Acebes, sigue vinculada con Libertad Digital tal y como refleja su declaración de bienes, en la que incluye una participación de 400 euros en L.D. SA como pueden ver en el documento adjunto. Eso sí, no utiliza la denominación entera, quizá para que esta participación pase desapercibida.
 
 
 
 

Quien lo dice claramente es el diputado por Valladolid Miguel Ángel Cortés Martín, un clásico en la Carrera de San Jerónimo, ya que consiguió su primera acta de diputado en la IV Legislatura que comenzó en 1989. El que fuera secretario de Estado de Cultura (1996-2000), y secretario de Estado para la Cooperación Internacional y para Iberoamérica (2000-2004), es también vocal del patronato de FAES, donde desde febrero del pasado año, la también diputada popular Cayetana Álvarez de Toledo dirige el Área Internacional tras la salida de su anterior responsable, Alberto Carnero, nombrado director del gabinete del ministro de Asuntos Exteriores.

 
Captación desde Génova 13

Pero para crecer, era época de bonanza económica, no bastaba con el trampolín de los micrófonos de la COPE, donde estaba por entonces  Jiménez Losantos. Se necesitaba de lo que, en la profesión, se denomina un “mirlo blanco”: empresario dispuesto a aportar dinero a fondo perdido por una buena causa, la que fuere. Y alguien tenía que dar la cara por ellos. Las investigaciones policiales indican que para ello se recurrió presuntamente a este alto dirigente del Partido Popular en el Gobierno de José María Aznar que se prestó a indicar a empresarios afines la buena idea de invertir en la ampliación de capital de Libertad Digital. Entre ellos, por ejemplo, el que fuera candidato a la presidencia del Real Madrid, Arturo Baldasano.

Todo se realizó bajo la tutela y supervisión de Alberto Recarte, consejero de Caja Madrid a propuesta del PP, que paralelamente gastó 139.900 euros con su tarjeta B en restaurantes, hoteles, billetes de avión, librerías, viajes y hasta artículos de Armería Álvarez, un comercio que vende productos de golf y caza, entre otros.

En su tarjeta opaca abundan los pagos efectuados en restaurantes de cuatro y cinco tenedores. Por ejemplo, una factura de 580,14 euros en el restaurante Zalacaín en marzo de 2006, otra de 263,3 euros en el Asador Aguinaga o una tercera, de las muchas que aparecen en el listado, por un importe de 369,5 euros en el Restaurante Sant James. Su afición por el golf queda también patente en el listado de gastos cargados a su tarjera. Se incluyen, por ejemplo, pagos en el club deportivo “La Casa del Golf”, en Golf Santander, en JointGolf, en el restaurante del club de golg de Sotogrande, el del club de golf de Valderrama o de La Cañada, entre otros. Las estancias en hoteles se llevan otra buena parte de sus gastos. En 2003, aparece un pago de 367,18 euros en el Hotel Hesperia de Madrid y otro de 122 euros en el Suites Hotel, un alojamiento de balnearios, o múltiples gastos en hoteles del grupo NH. Otro gasto que llama la atención del extracto de la tarjeta de Recarte es un desembolso de 694,76 euros en un solo día, el 31 de octubre de 2003, en cabinas telefónicas. U otro importe por valor de 759,92 euros en un supermercado llamado “New Palacio de los Licores”. 

El escándalo no ha hecho sino comenzar, el juez Ruz sigue trabajando.
 
Juan Luis Galiacho
@jlgaliacho