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Amplio eco de la exclusiva de Extraconfidencial.com sobre la cacería del yerno de Aznar y el hijo de Gadafi

Agag apunta al Rey, mientras se cierra el círculo con Bono, el empresario Armendariz y Saiz (ex CNI)

Febrero 27, 2011
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Lo de la cacería de Alejandro Tarik Agag y el hijo de Gadafi, Saif Al Islam Gadafi  (más conocido por “la espada del Islam”), fue una exclusiva en toda regla de nuestro compañero Juan Luis Galiacho y de la que se hacía eco ayer domingo, entre otros medios de comunicación, la “Crónica” del diario El Mundo dentro de un exhaustivo y documentado reportaje titulado “Las andanzas de los Gadafi en España”. En este se recogía la información adelantada por Galiacho en nuestro periódico y según la cual “la cacería se celebró el año pasado en la finca madrileña de “El Rincón de Los Canchos”, en Aldea del Fresno, donde acude toda le jet española y a los que le fue presentado entre elogios el hijo del dictador… La montería le costó a Alejandro Agag sobre los 160.000 euros: 8.000 euros por puesto, sobre unos 20 invitados escogidos escrupulosamente por él”. Y en el reportaje de El Mundo se transcribían las declaraciones de un íntimo del yerno de José María Aznar que afirmaba: “Que me digan qué empresas no están en Libia. ¡Si hasta el Rey y ZP fueron a la Jaima!”.

Un claro aviso a navegantes. Agag tiene absolutamente prohibido realizar cualquier comentario a sus más allegados sobre su vida privada y profesional sino es con su consentimiento expreso. Y en este caso existía el placet. La alusión al Presidente del Gobierno no adquiere tanta relevancia como la indirecta hacia Su Majestad el Rey Don Juan Carlos I.  Relataba Juan Luis Galiacho en su reportaje como “la primera incursión de Agag en Libia no fueron los coches de carreras, sino para crear a la orilla del mar, cerca de la capital de Trípoli, un gran coto de caza de perdices que eran importadas desde España. En concreto, desde la granja de otro de sus conocidos socios el empresario vasco Patxi Garmendia, íntimo amigo del Rey Juan Carlos de Borbón, que posee varias granjas reproductoras, sobre todo, en la comarca de Navarra. En total, se han exportado ya a Libia más de 100.000 perdices”.

Primas, amigos…

Al empresario Garmendia, compañero en numerosas monterías de Don Juan Carlos,  tuvo que recurrir José Bono cuando, siendo Ministro de Defensa, decidió nombrar a Alberto Saiz director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), el primer civil que accedía a este cargo. El actual Presidente del Congreso quería contar con el apoyo del Rey. Y lo obtuvo. No se pueden obviar dos datos: uno, que Saiz, Ingeniero de Montes, fue director general en Castilla-La Mancha del Medio Natural y director general del Medio Ambiente Natural de la Consejería de Agricultura; es decir, conoce a la perfección todos los cotos de caza de Castilla-La Mancha y quienes asisten a las cacerías. Y dos: que la mujer de Bono, Ana Rodríguez Mosquera, y la de Saiz son primas.

Vamos, que Alejandro Tarik Agag, donde pone el ojo, pone la “bala”. Veremos si se decide a disparar.