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De los 40 millones del ejercicio 2005 se ha pasado a los 177 millones del 2008

Adif triplica su deuda en tan sólo tres años: 4.083 millones de euros

Diciembre 19, 2010

El Informe del Tribunal de Cuentas califica el endeudamiento de "tendencia fuertemente creciente"

La deuda del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias sirve para financiar el 23% de sus inversiones


José Blanco no puede estar tranquilo. Ya no sólo porque contempla impotente como su compañero Alfredo Pérez Rubalcaba le resta poder tanto en el PSOE como en el Gobierno, sino que tendrá que utilizar todo su ingenio para convencer a los futuros compradores del 30% de ADIF. La semana pasada les informábamos de algunas de las conclusiones del Informe de Fiscalización del Tribunal de Cuentas del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias. La buena imagen de las Líneas de Alta Velocidad tiene un coste que, tarde o temprano, pasará factura al Estado, debido principalmente al endeudamiento al que se ha visto obligada Adif.

El Informe del Tribunal de Cuentas relativo a la gestión desde los años 2005 al 2008 es demoledor y supone una herencia envenenada para el próximo sucesor del ministro de Fomento. Ni más ni menos que en 4.083 millones de euros se sitúa el endeudamiento a largo plazo de la Empresa Estatal, que se ha triplicado en ese periodo de tiempo.

Intereses multiplicados por cuatro

 

Así, de los 1.323 millones de euros que debía Adif en el 2005, se ha pasado a la cifra del 2008, a la que habrá que sumar los intereses, que también se han multiplicado por cuatro. De los 40 millones del ejercicio 2005 se ha pasado a los 177 millones del 2008, principalmente por el aumento de los tipos de interés.

No obstante, parece que el Informe del Tribunal de Cuentas -que califica el endeudamiento de “tendencia fuertemente creciente“-, no da por perdida la situación de Adif y abre una puerta a la esperanza para el Gobierno. El hecho de que el Banco Europeo de Inversiones (BEI), sea el que financie gran parte de la deuda supone un salvavidas, puesto que estos préstamos cuentan con un largo plazo de amortización.

Asimismo, el TC alude a la “gran holgura financiera” de la que dispondrá Adif hasta el año 2013, ya que hasta entonces sólo tendrá que atender al pago de los intereses. Según las previsiones de este Tribunal, ello permitirá que las inversiones de la empresa alcancen “un grado suficiente” para poder generar los fondos necesarios que cubran la deuda. En este punto, cabe recordar que la deuda Adif sirve para financiar el 23% de sus inversiones. El resto, se paga entre el Estado -que asume casi la mitad, con un 47,8%- y con las subvenciones de capital procedentes casi exclusivamente de la Unión Europea  (25,6%).

Habrá que ver cómo gestiona José Blanco esta deuda y cómo deja el camino a sus sucesores, porque parece que, en esta ocasión, un “decretazo” no solucionará el problema.