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Acusan a la familia de Rocío Galán de cobrar hasta 8.000 euros por servicio

Febrero 17, 2010
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Era la una y cuarto de la madrugada cuando un dispositivo de la guardia civil de Cádiz llegaba a la casa de Rocío Galán, situada en una de las zonas más nobles de Jerez de la Frontera. Allí, bañada en lágrimas, Rocío hizo frente a una de las jornadas más difíciles de su vida. No estaba sola, le acompañaba Marta, una fiel amiga y vecina, a la que se agarró pidiendo clemencia. Fueron momentos difíciles, sobre todo cuando se produjo el registro en la vivienda. Se recaudaron cerca de cuarenta mil euros y documentos que podrían ser de alto interés en caso de celebrarse un juicio. Tras el registro, que se alargó más de lo habitual, Galán fue trasladada a los calabozos del cuartel de la Guardia Civil de Cádiz donde permanecerá hasta la mañana del próximo viernes, día en el que prestará declaración en el juzgado nº5 de Chiclana de la Frontera. Será el juez instructor el que valore hasta qué punto está implicada la que fuera novia de José Ortega Cano en la Operación Toscana que cuenta con quince detenidos y cerca de cincuenta millones de euros requisados. Entre otros implicados, se encuentran los padres de Rocío y uno de los hermanos de la mozalbeta que iba a ofrecer una corrida taurina el próximo seis de marzo pero que, debido a las circunstancias, tendrá que esperar. Y es que la situación parece realmente complicada, pues todos los miembros de la familia deberán declarar por cuatro supuestos delitos cometidos: falsificación documental, explotación sexual, blanqueo de capitales y abuso económico en prostíbulos.

Una tarjeta y un anillo

Este último es, sin duda alguna, el que más ha llamado la atención a la comandancia del caso. Fuentes de la investigación aseguran que en los clubs de alterne a los que acudían señores de todo tipo de estado civil, supuestamente se cometían operaciones fraudulentas y extremadamente peligrosas. Y es que, si el cliente lucía un anillo de compromiso, se le cobraba un importe de hasta ocho mil euros, casi diez veces más del precio real. Amén de formar parte de un supuesta base de datos en la que se incluía, no sólo el número de la tarjeta bancaria, sino también teléfonos y datos personales. De esta forma, y según las mismas fuentes, se pretendía obtener mayores beneficios, pues ninguno de los clientes casados iba a revelar el engaño por temor a separaciones y enfrentamientos familiares. Una táctica algo bizarra que ha sorprendido a propios y a extraños, quizás porque podría ocultar nuevos delitos de extorsión y chantaje.

¿A la cárcel?

Me cuentan que, a pesar de que el futuro de Rocío Galán pinta algo oscuro, nunca lo será tanto como el de su padre, supuestamente cabecilla de la trama y que habría urdido todo un engranaje de piruetas judiciales para intentar llenar sus cuentas corrientes. Lo consiguió durante un tiempo, pues al parecer se le fue encontrado un paquete con más de medio millón de euros debajo del jacuzzi de su impresionante vivienda de Puerto de Santamaría. Sin embargo, lejos de quedarse ahí, las mismas fuentes insisten en que también poseía una colección de relojes valorada en cien mil euros y diversas propiedades. Son esas las que más llaman la atención, incluso, a los vecinos del Puerto, que no ven con buenos ojos al ya popular y mediático clan familiar. Hay que escuchar y profundizar, pero todo parece indicar que al regreso a su casa, más de uno les pondrá el grito en el cielo.

Una reunión inesperada

La familia Galán ha contratado un importante despacho de abogados para que se hagan cargo del caso. A pesar de que todavía no se han personado oficialmente, es vox populi que tendrán a los mejores penalistas, quizás porque, hasta el momento, nunca les ha faltado el dinero. Sin embargo, todavía siguen ultimándose los flecos de la defensa. Tanto, que el pasado miércoles tuvo lugar una reunión algo secreta entre Carlos y Eva, hermanos de Rocío por parte de madre, para intentar tomar una decisión que unifique todas sus ideas. Por cierto, que todavía se esperan nuevas e importantes detenciones. Eso sí, José Ortega Cano puede estar tranquilo, pues me aseguran que ni va a ser llamado a declarar ni su nombre ha sido pronunciado en ningún momento.


Por Saúl Ortiz (saul@extraconfidencial.com)