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Abertis y el Economist Intelligence Unit presentan un estudio que analiza el Road Tech como factor esencial para afrontar los retos del crecimiento del tráfico global

Septiembre 28, 2017
SantiagoRodriguez_RoadTech

Abertis y el Economist Intelligence Unit han presentado hoy Road Tech: Afrontando los retos del crecimiento del tráfico, un informe que revela que las nuevas tecnologías de carreteras (Road Tech) están transformando el sector del transporte y constituyen la clave de una movilidad futura más inteligente, segura y sostenible.

El tráfico mundial aumenta a medida que se expanden las economías de todo el mundo. Sin embargo, ese aumento plantea desafíos económicos y sociales, desde la pérdida de productividad asociada con la congestión del tráfico hasta las muertes por accidentes en la carretera, pasando por la contaminación atmosférica y el cambio climático.

Los coches conectados, autónomos y eléctricos se están convirtiendo en una realidad y pueden contribuir a afrontar algunos de esos retos. Pero no desplegarán su verdadero potencial si la innovación en la infraestructura de carreteras no evoluciona al mismo ritmo que los avances en la tecnología de los vehículos. El Road Tech puede ser la plataforma de futuro de la movilidad, al redefinir tanto la superficie como la infraestructura viaria para incluir componentes digitales, redes y sensores inalámbricos, así como la tecnología de carga de vehículos eléctricos.

Francisco Reynés, consejero delegado y vicepresidente de Abertis, destaca: “En Abertis creemos que para afrontar los retos del crecimiento del tráfico global es necesario trabajar en la intersección de los avances tecnológicos y la innovación en la infraestructura de carreteras. Por eso encargamos este informe, a fin de obtener una imagen lo más amplia posible de las tecnologías e innovaciones que se están produciendo y adoptar las medidas necesarias para acelerar su incorporación”.

Road Tech: Afrontando los retos del crecimiento del tráfico, presentado hoy en Barcelona, se basa en entrevistas detalladas con importantes expertos en infraestructuras, tecnologías y transportes de distintos sectores y áreas geográficas.

El informe responde al compromiso a largo plazo de Abertis para crear una movilidad del futuro más inteligente, segura y sostenible, en colaboración con las administraciones públicas y los pioneros del sector para acelerar las nuevas tecnológicas y llevarlas a su máximo potencial.

Estas son algunas de sus principales conclusiones:

1. El crecimiento del tráfico provoca pérdidas de productividad, accidentes de tráfico, contaminación atmosférica y consecuencias negativas para la salud pública.

 

2. Las nuevas tecnologías de carreteras (Road Tech) nos ofrecen la oportunidad para superar algunos de estos retos.

 

3. Por ello, se están redefiniendo las infraestructuras de carreteras para incluir otros componentes digitales como tecnologías de redes inalámbricas e Inteligencia Artificial.

 

4. El Big Data y la economía colaborativa están facilitando la “movilidad como servicio” (MaaS, por sus siglas en inglés), que permitirá reducir aún más las emisiones e incrementar la eficiencia de las carreteras.

 

5. La propia superficie de la carretera es objeto de innovaciones considerables, como la carga de vehículos eléctricos por inducción y los paneles solares.

 

6. Los gobiernos desempeñan una función esencial a la hora de permitir una mayor adopción de estas tecnologías, y los próximos 5-10 años serán cruciales para determinar el futuro de las carreteras del mundo.

 

Puede consultarse el detalle completo de las conclusiones del informe en el anexo.

 

Para descargar el informe Road Tech completo pulse aquí.

 

Para más información sobre las iniciativas de Abertis en relación con el proyecto Road Tech, visite www.abertis.com.

 

 
ANEXO – Conclusiones detalladas del informe

 

  1. El crecimiento del tráfico provoca pérdidas de productividad, accidentes de tráfico, contaminación atmosférica y consecuencias negativas para la salud pública.
  • El Foro Económico Mundial calcula que el número de vehículos aumentará en 600 millones entre 2014 y 2025. Asimismo, estima que el actual coste anual en todo el mundo de la pérdida de productividad causada por los embotellamientos asciende a 1,4 billones de dólares estadounidenses.
  • Según la Organización Mundial de la Salud, cada año mueren 1,25 millones de personas en la carretera.
  • En los países de la OCDE, el 22 % de las emisiones de CO2 y 1/3 de las partículas finas en zonas urbanas procede de los vehículos, causando infartos, ictus y enfermedades respiratorias.
  1. El Road Tech nos ofrece la oportunidad para superar algunos de estos retos.
  • Según McKinsey, los vehículos autónomos podrían reducir el número de víctimas mortales en un 90%. Sin embargo, solo funcionarán con una infraestructura inteligente que los guíe.
  • Los datos facilitados por servicios como Waze, que colabora con Abertis a través del programa Connected Citizens, ayudan ya a los servicios de emergencias a llegar al lugar de un accidente entre 4 y 7 minutos antes.
  • Unas pruebas realizadas en Texas con tecnologías de coordinación de señales redujeron el consumo de combustible en un 15 %.
  1. Por ello, las infraestructuras de carreteras se están redefiniendo para incluir otros componentes digitales como tecnologías de redes inalámbricas e Inteligencia Artificial.
  • Entre las pruebas actuales, está el proyecto de comunicación entre vehículos de Vodafone mediante una red de quinta generación (5G). Se están llevando a cabo ensayos en el Reino Unido y en Alemania.
  • AT&T trabaja para prestar un servicio de red “de vehículo a todo”, que permitirá que los vehículos se comuniquen no solo con otros coches sino también con la infraestructura y los peatones.
  1. El Big Data y la economía colaborativa están facilitando la “movilidad como servicio” (MaaS, por sus siglas en inglés), que permitirá reducir aún más las emisiones e incrementar la eficiencia de las carreteras.
  • El MaaS podría transportar un mayor número de personas y mercancías de forma más rápida, limpia y económica que las opciones actuales.
  • Un test de la OCDE en Lisboa demostró que la sustitución de vehículos personales por coches autónomos compartidos y autobuses reduciría las emisiones en un tercio y disminuiría el espacio de aparcamiento necesario en un 97 %.
  • La aplicación Whim, desarrollada por la empresa finlandesa de reciente creación MaaS Global, ofrece al viajero la mejor ruta de puerta a puerta, recurriendo a una combinación de modalidades de transporte públicas y privadas.
  1. La propia superficie de la carretera es objeto de innovaciones considerables, como la carga de vehículos eléctricos por inducción y los paneles solares.
  • La industria del automóvil está pasando gradualmente del tradicional motor de combustión interna a los sistemas de propulsión eléctrica, con vehículos totalmente eléctricos (VE) e híbridos.
  • Su incorporación se acelerará con la instalación de estaciones de carga rápida junto a las vías. También se están efectuando pruebas con carriles de carga por inducción y calzadas de paneles solares.
  • El proyecto FABRIC, financiado por la UE —un consorcio formado por 25 socios, entre ellos, Abertis/Sanef, Volvo y Scania—, es un análisis de viabilidad de tecnologías de carga de vehículos eléctricos en carretera que se desarrolla en varios centros de pruebas de Francia, Suecia e Italia.
  • En diciembre de 2016, se abrió la primera carretera del mundo con paneles solares en Tourouvre-au-Perche, en la región francesa de Normandía. El tramo, de 1 km de longitud, le costó al gobierno francés 5,5 millones de dólares estadounidenses y alimentará el alumbrado público de la población.
  1. Los gobiernos desempeñan una función esencial a la hora de permitir una mayor adopción de estas tecnologías, y los próximos 5-10 años serán cruciales para determinar el futuro de las carreteras del mundo.
  • Se requieren políticas claras que se apliquen al desarrollo de unas normas comunes para las infraestructuras inteligentes, así como disposiciones que regulen el intercambio de datos y la ciberseguridad.
  • McKinsey calcula que el déficit de financiación de la infraestructura de carreteras se situará en torno a 11,4 billones de dólares estadounidenses desde ahora hasta 2030. Según el Boston Consulting Group, las colaboraciones público-privadas desempeñarán una función cada vez más importante en la eliminación de ese déficit.