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Una mayor garantía sería ampliar el aforo del campo, más cuando desde hace años no admiten nuevos abonos y gana más del triple vendiendo entradas electrónicas para toda la temporada

A Florentino Pérez no le salen las cuentas de la ampliación del Bernabéu

Enero 8, 2013
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Esta noche, el Real Madrid se juega una de las dos balas que le quedan en la recámara de una temporada que ha arrancado de forma más que negativa en lo deportivo. Con la Liga prácticamente perdida a mitad de temporada, todas las opciones pasan con continuar en la Copa del Rey, si se consigue eliminar dentro de unas horas al Celta de Vigo, y la Champions con una dura eliminatoria contra el Manchester United. Con una perspectiva deportiva nada ilusionante, Florentino Pérez se la juega más que nunca ante la masa social del club en un año de reelección.

De momento, y más con el cambio de requisitos para presentarse al cargo de presidente del club ratificado el pasado año por la Asamblea de Compromisarios del Real Madrid, no surgen rivales a la presidencia en el horizonte, pero un más que probable fracaso deportivo podría llevar a que las cosas cambiaran. Por ello, en el club blanco trabajan a contrarreloj para que el proyecto estrella de Pérez -la ampliación del Santiago Bernabéu con la construcción del nuevo Centro Comercial en pleno Paseo de la Castellana- que sustituirá al que actualmente ocupa la esquina entre las calles Concha Espina y Padre Damián, tome forma. Una obra que como adelantó en exclusiva Juan Luis Galiacho en este medio, fue desbloqueada en por el Ayuntamiento de Madrid este verano. Arquitectónicamente no hay problema, pero económicamente es otra historia.

Los derechos televisivos no son suficientes

De momento al Real Madrid no le cuadra ni el proyecto ni la financiación. Aunque elconfidencial.com adelantara a finales de diciembre que se estaba analizando una emisión de hasta 250 millones de euros en bonos a un precio por encima del 10% de interés, los números no cuadran, ni por el elevado interés y, mucho menos, por las garantías de unos derechos televisivos que cada día que pasa se cuestionan más. El nuevo mapa televisivo en España ha aumentado tanto las incertidumbres por su elevada cuantía que se ha trasladado la desconfianza en su futuro pago si no se realiza una revisión general a la baja.

En este entorno negativo, se exigen más garantías para la operación. La primera, que se encuentre comprador del Centro Comercial al mejor precio y se tantea para ello inversores de los países del Golfo Pérsico; y la segunda, contraria a muchas informaciones, que se aumente el aforo del estadio entre 10.000 y 20.000 espectadores. Con una demanda que no sabe de crisis, estos nuevos asientos serían fácilmente cubiertos y garantizaría unos ingresos muchos más seguros que la televisión. De hecho, actualmente no existe ninguna posibilidad de conseguir un abono nuevo. Este año ni se abrió plazo para ser socio (el año anterior sólo se permitió para hijos y nietos de socios del club), y el formato de entrada electrónica por la que se asegura un asiento durante toda una temporada supone pagar en algunas zonas casi el triple que el mismo asiento para un abonado.

Nuevas opciones de financiación

Con todo ello se intenta reconducir la situación con urgencia. La primera opción sería la financiación tradicional, un macro crédito sindicado en el que toda o prácticamente la totalidad de la operación pasaría por manos de entidades financieras extranjeras. Con mayores garantías, se buscaría rebajar de forma importante los intereses que podrían asfixiar las cuentas del club. Pero también se piensan en opciones más arriesgadas, como hacer partícipe a los socios en la emisión de Deuda, en la que sólo participarían a título privado los dueños del club. Todo ello sin perder la vista a un proyecto que la crisis dejó en el cajón del ex presidente Rodríguez Zapatero: obligar a que todos los clubes de primera y segunda división se conviertan en Sociedades Anónimas. Si se produjera esto, los poseedores de deuda del club podrían partir con una situación de ventaja. Mientras tanto, Florentino Pérez necesita un salvavidas urgentemente que le rescate de un fracaso deportivo.