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A Fernando Alonso le espera una temporada mejor que la de 2015, pero tampoco va a ser fácil

Marzo 4, 2016
zapi-montmelo

Fernando Alonso ya vela armas para el que será su decimoquinta temporada como piloto titular, decimosexta desde que metió sus pies en el interior de un Fórmula 1, una de las carreras deportivas más longevas de la historia del deporte. El asturiano se muestra moderadamente optimista y afirma ante los medios que este año espera retornar, si no a la senda de la victoria, al menos al pódium, un lugar que le está negado desde el 27 de Julio de 2014 acabase segundo en el Gran Premio de Hungría, pero ¿qué posibilidades reales tiene?

El bicampeón padeció el peor año de la historia de McLaren y con la excepción de su primera participación en la F1 a bordo del modesto Minardi, nunca había quedado peor en la tabla clasificatoria. El puesto diecisiete para un hombre de su talla es malo no sólo para él o su equipo, sino también para el propio deporte, que pierde uno de los ejes sobre el que girar mientras las audiencias siguen cayendo en picado.

Velocidad decepcionante de McLaren a pesar de las mejoras

 Alonso dio por concluida su pretemporada el jueves con su cuarta jornada de trabajo a bordo del muy revisado MP4/31. El modelo precedente fue un coche desgraciado cuyo principal protagonista fue el malnacido motor Honda. Los japoneses sufrieron la dureza de tamaña empresa hasta el punto de reconocer que su proyecto se puso en marcha un año antes de lo que debería haberlo hecho. La marca ha desplazado a su principal responsable y ha puesto a un sustituto, y los primeros test arrojan datos bastante esperanzadores en varios campos: entrega de potencia, fiabilidad, y un superior caballaje con respecto a lo que se vio el año pasado. Al motor se le ha revisado de manera profunda el turbocompresor, el sistema de propulsión eléctrica -el ERS- y de manera igualmente intensa la sección térmica.

Tras los test en Montmeló puede decirse que este motor ha crecido bastante, no sólo durante el invierno, sino durante los propios test. En la primera tanda sufrió algún colapso de los que dio buena cuenta el propio Fernando con una jornada de cierre sin apenas vueltas. A la semana siguiente una revisión prevista por los nipones trajo una mayor fiabilidad, y un detalle añadido que denotaba otro tipo de potencia: la velocidad punta al final de recta de meta. Un buen coche ha de cumplimentar varias asignaturas y en la primera semana muchos observadores se echaban las manos a la cabeza cuando veían que una de las principales referencias, la velocidad punta, era absolutamente decepcionante en el caso del McLaren. Los Sauber o incluso los Force India, coches en principio muy inferiores, marcaban velocidades superiores a las 330 kms/h poco antes de llegar a la primera curva del ‘Circuit’ y el McLaren quedaba a más de 20 kms/h de estas cifras. Con el nuevo propulsor aportado en el segundo ciclo de entrenos esta diferencia pasó a ser de la mitad, y en los mejores registros en los que la fuerza bruta y condiciones idóneas para sopesarla fue de apenas 9 kms/h, lo que da la medida del esfuerzo de la marca oriental. A pesar de ello los japoneses afirman que llevarán una tercera especificación a la primera carrera del calendario el 20 de marzo en Melbourne en la que es posible que veamos algo aún más potente.

Importantes mejoras del chasis

El otro elemento importante en cuanto a las prestaciones del bólido y responsabilidad exclusiva de McLaren es el chasis, y el de este año, sin aparentar ser perfecto parece realmente bueno. El coche hace pocos extraños en fuertes frenadas, no se resiste a entrar en curvas como si hace el Ferrari, no posee la exquisita finura del Mercedes, ni el increíble aplomo del Red Bull, que permite frenar unos metros más allá gracias al enorme downforce que genera (a más downforce, mejor frenada al límite más allá del mero agarre mecánico) A pesar de ello el chasis del McLaren se comporta de manera noble y aunque parece algo nervioso de la zaga es justo el tipo de coche que gusta al de Oviedo. Alonso es capaz de modificar su pilotaje a lo que le den, pero si tuvieran que hacerle un coche como si de un traje se tratara, pediría uno muy firme y fiable de delante sin importarle demasiado la parte trasera, que ya se encargaría él de domar. Con esto se consigue un coche muy sobrevirador y fácil de meter en curva lenta donde dibujaría su característica U con dos ángulos en lugar de la clásica V de un sólo vértice.

Una vez contabilizados el mareante uso de los cuatro juegos de compuestos que Pirelli aporta este año, diversas estimaciones en cuanto a cargas de combustible y la posible influencia de una meteorología con jornadas frías -no excesivamente-, puede decirse que el McLaren-Honda MP4/31 está a un tiempo promediado de un segundo y medio de los mejores registros, marcados siempre por Mercedes sin nadie que se le acerque. Esto puede parece mucho pero no es tanto, especialmente a sabiendas de que sus enemigos no son ni Mercedes ni Ferrari, a los que nadie piensa que dé alcance en todo el año. Más cerca tiene a los que pueden ser sus enemigos reales en la lucha en esta temporada: los habitantes de media tabla.

Un avance de dos segundos y medio

El año pasado el McLaren rondaba un sonrojante déficit de entre 2,5 y 3 segundos. El esfuerzo por parte de los de Woking ha sido extraordinario porque ha reducido esta diferencia a la mitad, a lo que hay que añadir el segundo que han ganado el resto durante el invierno. Entre el renovado motor y un chasis muy recompuesto, bien puede decirse que el avance del McLaren ronda los dos segundos y medio de un año para otro, toda una proeza. Gracias a esto y echando un vistazo al resto de coches durante los tests, puede que el MP4/31 sea el quinto o sexto coche de la parrilla, con posibilidades reales de rondar de forma permanente la zona baja de puntos. En una carrera alocada, con averías ajenas, especialmente en pistas pequeñas tipo Monaco, Hungría o Singapur, bien podrían dar la campanada y colarse hasta el quinto o puede que cuarto puesto; para un pódium iban a necesitar ya mucha mucha suerte.

A todo esto hay que añadir otro elemento de juicio exógeno: los rivales. McLaren peleará con los Renault cuyo motor no brilla pero sus gestores han prometido que lo acabará haciendo, los Force India que han protagonizado una pretemporada de ensueño pero se le avecinan tiempos complicados desde el punto de vista financiero, y que sus rivales directos probablemente no puedan resistir el ritmo de actualizaciones al que McLaren somete a sus coches, y Honda con las manos virtualmente libres con 32 tokens este año para mejorar su motor. Fernando Alonso va a protagonizar una mejor temporada que el año pasado, pero sobre todo, va a estar mucho más tranquilo. La aterradora falta de fiabilidad de su propulsor parece ser de otro tiempo. Todo mejora, y el ritmo, también.

José M. Zapico

@virutasf1