Menú Portada
Seis organizaciones se reparten subvenciones que van desde los 14.921 a los 93.938 euros

358.110 euros para silenciar a los sindicatos de enseñanza

Enero 12, 2011
pq_923_toxo_mendez.jpg

A más de un profesor leer esta información puede que le revuelva las entrañas. Cuando todos los docentes de enseñanza pública no universitaria han visto como en 2010 su sueldo se reducía de media entre un 4,2% -los de primaria-, y un 4,6 % -los de secundaria-, ahora nos enteramos de que el Gobierno destinará 358.110 euros para subvencionar “a las Organizaciones Sindicales representativas del personal docente en los Centros Públicos de Enseñanza no Universitaria”.

Los beneficiarios de esta importante cantidad son los sindicatos con más de un 10% de representación entre el profesorado. En concreto, se conceden 93.938,22 euros a la Federación de Enseñanza de Comisiones Obreras (FE-CCOO), 67.778,29 euros a la Confederación Intersindical (STEs-I), 65.978,78 euros a ANPE. Sindicato Independiente, 60.177,40 euros a la federación de Trabajadores de la Enseñanza de la Unión General de Trabajadores (FETE-UGT), 55.316,06 euros a la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI-CSIF) y 14.921,25 euros a la Confederación Intersindical Gallega (CIG).



Dinero para la desprotección


En total, más de 350.000 euros que estas organizaciones destinarán, como hasta ahora, a defender los derechos de los trabajadores de la enseñanza, y a, por ejemplo, a mantener su poder adquisitivo, algo que no fueron capaces de conseguir en 2010 pese a haber recibido una cantidad similar con este fin.


Seguro que alguno de los cerca de 550.000 docentes de enseñanza pública no universitaria que hay en España se estará preguntando qué sentido tiene dar este dinero a unos sindicatos que poco o nada han luchado para tratar de mantener su nivel de ingresos, y se planteará ahora si merece la pena o no apoyar a alguno de ellos en las próximas elecciones sindicales.


Otros pensarán que el Gobierno está empleando la mejor mordaza posible, y que con ese dinero consigue que los sindicatos permanezcan agazapados, sin levantar la voz y sin defender los derechos reales de los trabajadores a los que representan.

Esta situación se viene repitiendo año tras año desde el Pacto de 8 de julio de 1999 sobre Medidas de Apoyo Institucional a los Sindicatos del Sector de la Enseñanza Pública no Universitaria, suscrito entre el entonces Ministerio de Educación y Cultura y las Organizaciones Sindicales. Por aquel entonces el presidente del Gobierno era José María Aznar.

 

Nosotros lo único que sabemos es que este colectivo cobra desde junio entre 86 a 164 euros menos, y que parte de la educación de nuestros hijos está en sus manos. Seguro que su vocación está por encima de todo esto.

 

Álvaro Santana