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Carmen Martínez-Bordiú acompañó en todo momento a Luis Alfonso de Borbón en el funeral de su abuela, Emanuela de Dampiere

14 de Mayo, bodas de oro con nostalgia de Atenas

Mayo 13, 2012
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Hoy se cumplen 50 años del alegre y luminoso matrimonio de los reyes de España en Atenas, y hasta ayer mismo son muchos los que aún esperaban el anuncio de algún acto de naturaleza simbólica que marcase y diese relevancia a esa fecha. Nada se puede decir del pulcrísimo y atento trato del personal del gabinete de prensa de la casa del rey, que no puede mostrar una mayor amabilidad en estos momentos anunciándose con ello así un sutil pero importante cambio de rumbo, pero al final no hubo anuncio alguno y hoy 14 de mayo será un día como cualquier otro para nuestras reales personas.  No veremos, por tanto, a don Juan Carlos y a doña Sofía juntos, lo cual no es de extrañar habida cuenta del cúmulo de tristezas y de confusiones que en estos momentos deben de asediarles.

Funeral de Emanuela de Dampiere

El viernes pasado fallecía en Vitoria el padre de Iñaki Urdangarin, y en la mañana de ese mismo se celebraba en la capilla de Notre Dame de Val de Grace, en el centro de París, un solemne funeral por aquella Emanuela de Dampierre, para muchos duquesa de Segovia, que tantas y tan severas críticas vertió durante años contra la familia real española. La misa, en una iglesia medio llena, fue muy emotiva a decir de algunos que allí estuvieron, y fue presidida por Luis Alfonso de Borbón y su esposa Margarita de Vargas y sus tres hijos, Luis, Alfonso y Eugenia, acompañados en todo momento por Carmen Martínez-Bordiú que no quiso abandonar a su hijo en ese trance a pesar de sus gruesos enfrentamientos del pasado con su ex suegra. Pero allí estaban también la baronesa de Alacuás, gran amiga de la familia, la archiduquesa Constanza de Austria, que en otro tiempo pudo haber llegado a ser la segunda esposa del difunto duque de Cádiz, y los príncipes Charles Emmanuel y Rémy de Borbón-Parma. Particular significación tuvo también la presencia del príncipe Jean de Orleáns, hijo del otro pretendiente a la jefatura de la casa real de Francia, que acudió con su esposa la medio española Filomena Tornos y de su hija la princesa Antoinette, como gesto de respeto y de reconocimiento hacia el duque de Anjou. Pero llamó poderosamente la atención la ausencia de Emanuela Pratolongo, viuda del también difunto Gonzalo de Borbón, a quien Luis Alfonso de Borbón no incluyó siquiera en la noticia sobre el fallecimiento de su abuela publicada en el prestigioso diario Le Figaro. Posteriormente la última tía política del rey don Juan Carlos recibió sepultura en el panteón de la familia Dampierre en el cementerio de Passy.

El legitimismo dividido

Sin embargo los legitimistas franceses, desde hace ya largo tiempo muy divididos entre sí, echan de menos una mayor presencia de Luis Alfonso, para ellos Luis XX, en Francia, y no es extraño que lamenten la desaparición de Emanuela de Dampierre que durante largos años fue una de las grandes valedoras de esas causa. Entre tanto otra familia que todavía mantiene pretensiones dinásticas a la corona de España en base a los viejos derechos del carlismo, el duque Carlos Javier de Parma y su esposa, ve asegurada la continuidad con el nacimiento en días pasados de su hijo primogénito, la princesa Luisa, a las puertas de la próxima boda religiosa en Florencia de su hermana la princesa María Carolina de Parma, en quien muchos quisieron ver en el pasado a la futura esposa del príncipe de Asturias. Nos cuentan algunos que don Felipe se encuentra pasando por momentos de lógico temor, y hasta que en días pasados alguien llegó a dirigirse a doña Letizia con malas formas en un lugar público. Triste situación en momentos en los que no cabe duda alguna que la posición y la actitud de los príncipes no puede ser más ejemplar a pesar de las lógicas tristezas del presente.

Ricardo Mateos